por la provincia

HORIZONTES DE LA RIBAGORZA

   

12 de Marzo de 2.006

La salida 83, en un día soleado y de agradable temperatura, eligió una ruta por tierras de La Puebla de Fantova

 
             

    

La Puebla de Fantova fue el punto de partida de la andada del pasado domingo, 12 de marzo. Antes, la reunión en el lugar de siempre, en la estación Intermodal de la capital. Allí fueron llegando los noventa y tres senderistas que habían elegido esta ruta para disfrutar de la jornada dominical. Salida a las 8 de la mañana y después de una hora de recorrido, llegada a la citada población Ribagorzana.

Para acercarnos al lugar escogido para iniciar la marcha pasamos por Barbastro y Graus; al llegar a las Ventas de Santa Lucía, parte la pista asfaltada que se dirige a La Puebla, antiguo ayuntamiento hoy anexionado al municipio de Graus, a 709 m de altitud, que acoge hoy alrededor de 130 vecinos. La visita cultural tuvo como escenario dicha población al finalizar la andada; veremos algunos datos más adelante.  

El autobús nos dejó en el desvío de la pista que se dirige a los pueblos de Erdao y Bafaluy, a unos 200 m. de la población, que nos recibió de la mejor manera: con un día espléndido de sol y temperatura, Nos acercamos a la población y por una pista señalizada que indica la dirección al Castillo de Fantova comenzamos a recorrer los 5 km que nos separan de dicho Castillo. Tras pasar un cruce donde se unen dos caminos que vienen de La puebla, seguimos andando sin dejar la pista, ahora ya asfaltada y al tiempo contemplando a izquierda y derecha unos olivares en los que destacan algunos ejemplares notables que quieren dejar constancia de la antigüedad centenaria del hábitat en estos lugares. Un poco más adelante, una imagen con almendros en plena floración nos recuerda el inicio de la primavera que está a punto de llegar.

Con la torre del Castillo cada vez más cercana y nítida a los objetivos de los aficionados a la fotografía, un desvío a la izquierda nos indica la dirección que tenemos que coger para presentarnos en lo alto de la loma; a media subida tenemos la ocasión de elegir una senda o continuar por la pista; en apenas cinco minutos aparece ante nosotros el Castillo de Fantova (1.007 m.), espectacular mirador y estratégico vigía de un extenso territorio.

       
       

El recinto es un conjunto fortificado del S. XI. La espectacular torre, restaurada actualmente, ya estaba construida en el año 1015. Dentro del estilo constructivo, es innovador y al mismo tiempo espectacular la bóveda de arista de su estancia principal y son destacables igualmente los siete vanos defensivos abiertos en la tercera planta. 

Al suroeste de la torre se sitúa la ermita construida en el S. XII bajo la advocación de Santa Cecilia. Tiene la curiosidad de que está construida bajo el soporte de la espadaña que parece pertenecer a uno de los cubos de muralla que cerraba el primitivo castillo en el que se abrieron dos ventanales con funciones de campanario; lugar que es aprovechado para conseguir el enfoque fotográfico de la espectacular visión de la torre del homenaje.

Después de la historia, el paisaje. La elevada situación en la que nos hallamos nos abre un abanico inmenso de naturaleza. Contemplamos los cercanos lugares deshabitados de Erdao y Bafaluy y una mesa informativa nos señala la dirección en la que se encuentran algunos de los picos sobresalientes del Pirineo, ahora nevados y hoy totalmente despejados y nítidos: Turbón, Monte Perdido, Macizo Tendeñera y a la izquierda, en dirección sur, se observan en la lejanía las cumbres del Cabezo de Guara, Cubilas y Pico Guara. Una última mirada a los alrededores antes de empezar la bajada. En pocos minutos retomamos la pista; pronto la abandonamos, dejando a la derecha la que se dirige a Güel; la pista que cogemos también la dejamos unos cientos de metros más adelante para tomar otra a la izquierda; por ella, en continua bajada, nos dirigimos en dirección oeste por un pinar de repoblación y algunos ejemplares de robles.

Pasado el kilómetro 9 nos encontramos con el barranco Rialarez (680 m.) que viene de la zona de Bafaluy. Caminamos bordeando su cauce  lo que queda de recorrido. Una ligera subida y recorriendo medio kilómetro nos encontramos con el desvío de la pista que accede a Erdao (700 m.); en descenso en unos minutos cruzamos el puente de la Ribera (625 m.) y más tarde el barranco de Los Pinares (615 m.), carente de puente, nos hace buscar el lugar más apropiado para evitar mojarnos. Salvado este obstáculo, llaneando, cubrimos los últimos 2 km. que nos separan de puente de La Bodegueta; en él terminamos la andadura y allí nos esperan los autobuses que nos tienen que acercar a La Puebla de Fantova.

En compañía de Sergio, presidente de la Asociación Virgen de Laude, recorremos la historia de la localidad a través de sus casas llenas de historia. Nos nombra y enseña las de Santana, Borbón, Espona, Palacín, Rafelo (antigua herrería), en la cual el color oscuro del fuego se observa aún en parte de la fachada, y las torres Pariz (fechada en 1573) y Chirón. Recuerdos de los siglos XVI y XVII aparecen en los pasadizos que hacen de cruces de calles. Con la visita a la iglesia parroquial de la Asunción, típica del S. XVI, con influencias italianas y representativa de tiempos relacionados con el desarrollo del pueblo. Destaca la torre, elevada sobre una de las capillas laterales.

Con ello, concluyó la actividad cultural. Son las tres de la tarde y es buena hora para reunirnos en torno a una mesa para saborear la comida que nos tienen preparada en el restaurante del cámping Bellavista, Buen menú y hermosas vistas desde el comedor del pantano de Barasona y su entorno. A las 17´30  regreso a Huesca y a pensar en la próxima salida del mes de abril. Será por los alrededores siempre espectaculares de Nocito.

P.A.