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Dentro de la temporada otoñal, la sección de
“Rutas” eligió para el pasado domingo un recorrido por el valle de Benasque.
La excursión constaba de dos partes. Una primera, para disfrutar de las
alturas, y otra para caminar por el fondo del valle siguiendo el curso del
Ésera, recorrido muy agradable en esta época del año.
Para ello, como cada salida, el grupo
compuesto por cerca de noventa expedicionarios, se dio cita en la Intermodal
a las 7’30 horas. Allí, Raúl y Luis Mariano nos esperaban con los autobuses
para dejarnos, tras dos horas largas de recorrido, en la explanada situada a
la derecha, en el kilómetro 10 de la carretera A-138, a 900 metros pasado el
desvío que lleva a los Baños. Nos encontramos en la cota 1.650 m.
Unos minutos para tomar el aire tras el largo
viaje y, retando a la ligera lluvia, cruzando la carretera comenzamos la
subida siguiendo las indicaciones de algunos mojones y algunas marcas
circulares en color azul, que nos ayudan a seguir la ascensión por el camino
más adecuado. En lazadas nos encontramos con un arroyo que salvamos sin
dificultad (1.750 m). Ya podemos volver la vista para contemplar Plan de
Baños y el río Ésera envueltos en una bruma que realza la visión. Nos
acompañan pinos silvestres, bojes y enebros y, de fondo, el rumor de las
aguas del barranco de Aiguaspasas o Aiguaspases. Poco después llegamos a la
Pleta del mismo nombre, una extensa y tranquila pradera de montaña
desprovista de árboles. Subimos por la margen derecha de la corriente hasta
llegar a la surgencia de Aiguaspasas que, en este día, al recoger las
últimas lluvias expulsa una gran cantidad de agua. Nos encontramos a 1.845 m
y llevamos recorridos unos 40 minutos desde la salida. Contemplamos , entre
nubes, en una visión panorámica, las cumbres que tenemos alrededor.
Es el momento de recordar en este lugar
especial a nuestro maestro y guía Santiago Agón; un tiempo para el recuerdo
y, también, para sentir la presencia de nuestro querido amigo; el grupo sabe
que en estos instantes se encuentra muy cerca de nosotros; él sabe muy bien
que el sentido aplauso es de cariño y agradecimiento. |
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Bajamos de nuevo por la orilla derecha de la
corriente, dejando al lado una inmensa piedra desprendida, quién sabe
cuándo, de alguna cresta montañosa cercana; avanzamos hasta encontrar el
paso del riachuelo por el cual hemos cruzado realizando la subida; a partir
de aquí, aprovechando la senda marcada trazada por el ganado que en tiempo
de estío pasta en la zona de la Pleta de Aiguaspasas, descendemos con
precaución para evitar cualquier percance dado lo resbaladizo del terreno
por la llovizna que no cesa.
Cruzando de nuevo la carretera, nos reunimos
en la explanada desde la que hemos comenzado la andadura y allí tomamos en
la parte sur una senda balizada que, tras bajar por unos escalones
construidos con troncos, desciende hasta encontrarse con la carretera que se
dirige hacia los Baños de Benasque. La lluvia se ha quedado en la zona más
montañosa. En Turpi cruzamos la carretera asfaltada y giramos a la derecha
para tomar una pista que nos llevará hacia el final de la ruta (1.560 m).
Cruzamos unos riachuelos por encima de las piedras ya que los puentes de
madera construidos hace años para salvar las aguas se encuentran actualmente
en un lamentable estado y recorremos Plan de Baños, gran pradera vertebrada
por el cauce del río Ésera. Al final de la misma se encuentra Plan de
Campamento con un refugio de pescadores.
En esta zona, el cauce del río lo tenemos a
la izquierda, varios metros bajo el nivel de la pista por la que avanzamos;
vamos escuchando el ruido de la fuerte corriente hasta encontrarnos con el
puente que cruza el Ésera (1.460 m); a partir de aquí, la corriente queda a
nuestra derecha; poco más adelante, entre las ramas, llegamos a distinguir
la cascada de San Ferrer (o Farré); el camino por el que avanzamos, de zona
boscosa, nos sorprende con algunos ejemplares notables de pinos cuyos
impresionantes troncos dan idea de su tamaño.
Pequeñas subidas y bajadas observando un
paisaje otoñal realzado por la humedad del ambiente hasta alcanzar, en el
km 9 del recorrido, Plan de Rosec (1.410 m), una pequeña explanada rodeada
de pinos donde se encuentran los restos de unas antiguas construcciones
utilizadas hace años para el control de los viandantes que recorrían esta
zona. Poco más de un kilómetro nos separa de Plan de Senarta (1.375 m),
punto final de la marcha. En este paraje, conocido como zona de acampada
para acometer diversas y variadas excursiones, emplazado en la cola del
mismo nombre, se encuentran aparcados los autobuses. |
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Con ellos, pasamos por Benasque y, sin
detenernos, llegamos a Castejón de Sos; nos esperan en el Hotel Pirineos
para ofrecernos, como siempre, un variado menú y un trato delicado; la
comida es uno de los momentos más esperados para algunos de los “nuestros”,
de los cuales algún día daremos nombres (sin apellidos, naturalmente).
Nos queda todavía la visita cultural, una
pequeña joya del románico provincial: la ermita de El Run, con advocación a
la Virgen de Gracia. Es una pequeña iglesia escondida en una frondosa ladera
a la que se accede desde el pueblo por un bello paseo; por ella pasaba el
antiguo camino de entrada al valle de Benasque, antes de la construcción de
la actual carretera. Edificada en el primer tercio del siglo XII a
iniciativa de los monjes del monasterio de Santa María de Lavaix, en la zona
oriental de La Ribagorza. Una sorpresa agradable para la mayoría de los
componentes del grupo.
Es el colofón de un magnífico día de
convivencia disfrutado entre los componentes del “Rutas” que tienen que ir
preparando la próxima salida; hay que acudir a la cita para recorrer la
distancia que separa Canfranc pueblo y Castiello de Jaca. Recordad que, a
causa de los días festivos del próximo mes, el día para confirmar la
asistencia se adelanta al martes, 5 de diciembre. |