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El pasado domingo, 10 de diciembre, la sección de
Peña Guara “Rutas por la Provincia” concluyó la temporada 2006
paseando un tramo del Camino de Santiago. La cita, como de
costumbre, en la estación para subirnos al autobús conducido por
Raúl que, tras pasar por Sabiñanigo y Jaca, aparcó en una explanada
dentro del pueblo de Canfranc (1.045 m.s.n.m.). A las 9’30, partimos
de la plaza de esa localidad tomando un sendero que, cercano al río,
nos llevó hasta el puente enclavado al final del pueblo; cruzándolo,
todos nos sentimos a partir de ese momento y hasta el final del
recorrido, uno más de esos miles de personas que a lo largo del año
peregrinan por este camino histórico.
Da gusto empezar una jornada de montaña observando
la gran cantidad de agua que discurría por el río Aragón, caudal que
pudimos observar y escuchar a lo largo de muchos momentos de la
jornada.
El camino es bonito y agradable; apenas nos damos
cuenta que llevamos media hora caminando cuando llegamos al túnel
por el que transcurre la carretera. Pasamos por debajo y en un par
de minutos llegamos a una pequeña área de descanso, lugar que
elegimos para reponer fuerzas entre la niebla que se aleja, dejando
que el sol nos haga compañía; algunos comentan, con razón, que el
camino está marcado con unas grandes flechas en tono amarillo
pintadas de forma aleatoria que afean en parte la belleza del
sendero.
Partimos
de nuevo (10’45 horas) y volvemos a pasar, al momento, por debajo de
la carretera para retomar la orilla izquierda del río Aragón (995
m). Llevamos recorridos unos 2 km y seguimos contemplando, a nuestra
derecha, las aguas del río Aragón, ahora encañonadas y con un fuerte
rumor; de frente, en la lejanía, bellos paisajes adornados por la
niebla, aprovechados por los aficionados a la fotografía que
disfrutan con los contraluces.
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Más adelante, tras una ligera subida, el camino gira
a la derecha en unos metros en los que hay que tener cuidado al
pasar por las piedras húmedas. Enfrente vemos una central
eléctrica. En apenas 10 minutos, vemos a la izquierda una tablilla
indicativa que marca la dirección para realizar un sendero temático.
No vamos a recorrerlo hoy, pero sí dejamos por un momento la senda
peregrina para acercarnos a visitar uno de las construcciones
megalíticas de las tres que hay en esta zona: el dolmen de las
Güixas, donde repasamos la función para la que se levantó hace miles
de años. En los siguientes minutos pasamos por un panel de
interpretación relacionado con temas de la zona, una nueva
señalización a la izquierda nos indica la dirección hacia Collarada
y al refugio de La Trapa; también vemos la entrada a la cueva de las
Güixas, ya visitada en otra excursión de Rutas. En pocos cientos de
metros llegamos a Villanúa.
Una señal informativa nos da dos opciones para seguir
el camino hacia Castiello. A la derecha dejamos el denominado
“histórico”. Vamos a coger, en esta ocasión, el ramal izquierdo, el
que pasa por la parte antigua de Villanúa (953 m). Pasamos por la
iglesia sobre las 11’30 horas y al llegar a un cruce de caminos, al
final del pueblo, tomamos el de la derecha, aunque paramos un
instante para tomar provisión de agua en la fuente. Unos cientos de
metros por pista asfaltada para alejarnos de Villanúa y encarar una
de las escasas y poco pendientes subidas que encontramos. Al
comienzo de la subida dejamos a la derecha el camino de Orbil; un
poco más arriba, un letrero nos indica una fuente a la derecha.
Se acaba la pista asfaltada en unas curvas a derecha
e izquierda en cuyas orillas observamos unos hermosos ejemplares de
arces y robles y cantidad de arañones o endrinos. En 45 minutos
alcanzamos la cota 950 y en otros 15 minutos llegamos al cruce de
caminos que nos indica a la izquierda el itinerario para llegar a la
ermita de Santa María de Iguácel, uno de los mejores exponentes del
románico en la provincia; nosotros giramos en bajada a la derecha
por la GR 63.3.1; por ella, en 5 minutos en la cota 900 cruzamos un
puente sobre el Barranco de la Selva y, un poco más adelante, bajo
un puente de tablas que también cruzamos, vemos bajo nuestros pies
las vías del ferrocarril por el que diariamente discurre ese
“canfranero” que continuamente tenemos en boca por unas
circunstancias u otras. |
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En unos metros cruzamos la carretera nacional y en
subida pasamos por la parte alta del pueblo de Castiello, bordeando
la iglesia de San Miguel, con origen románico y en la actualidad muy
reformada. Es un pueblo con bonitas vistas. Sólo nos queda bajar por
sus calles medievales para llegar de nuevo a la carretera general.
Cruzándola llegamos a los autobuses, cambiamos el calzado y pasamos
a reponer fuerzas en el Mesón de Castiello donde siempre nos reciben
con amabilidad.
Tras la comida, aparte de los momentos de tertulia,
unos minutos más en los que nuestro presidente, Manolo Bara puso
especial énfasis en lo que representa aún nuestro guía Santiago para
los componentes de “Rutas”, principal responsable de que este grupo
pueda disfrutar un día al mes de las sorpresas que esta provincia
conserva en forma de naturaleza y arte.
A los que componemos el grupo nos quedará siempre su
recuerdo y la ilusión de que muy pronto, podremos participar en un
certamen fotográfico a nivel nacional que, patrocinado por Peña
Guara, llevará como denominación “Santiago Agón”.
El obsequio entregado a los que han sido fieles a lo
largo de todas y cada una de las salidas de esta temporada, un
sorteo de regalos y más tarde la visita al pueblo de Barós, donde
tuvimos la oportunidad de contemplar la espléndida ermita románica
de San Fructuoso gracias a la amabilidad de Mª Jesús, de Casa
Viscasillas, dio fin no sólo a la jornada sino a la campaña. Ya
tenemos la nueva programación de Peña Guara en las diversas
secciones para 2007 y no podemos perder tiempo, el próximo mes de
enero tenemos previsto un recorrido interesante por tierras de
Almudévar donde, aparte de recorrer un inesperado bosque de
carrascas y encinas, tendremos ocasión de contemplar las espléndidas
bodegas, el Museo del Vino y el espectacular Pozo Chelo.
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