TURISMO POR EL ALTO ARAGÓN

03/02/2008 – Travesía 227

¡¡ Por la capital de los Monegros y su Laguna ¡¡

 
 
 
 



 
 

La  travesía 227 nos llevó desde Albalatillo, a orillas del Flumen, hasta rodear la Laguna de Sariñena.

 

El luminoso cielo que presidió nuestra fiesta de Carnaval se transformó, durante la noche del sábado al domingo día 3, en un cielo encapotado que sembró dudas entre los 62 senderistas que a las 8 de la mañana tomábamos el autobús para trasladarnos, tras pasar por Sariñena, a la localidad de Albalatillo.

Cuando bajamos del autobús para recorrer el pueblo hasta el mirador que hay junto a la iglesia desde donde se contempla la amplia hondonada por cuyo centro discurre el río Alcanadre, hacia más que fresco pero no parecía que en breve fuera a llover. Al sur del pueblo, tras sobrepasar la ermita de la Virgen de la Xarea que dejamos a nuestra derecha, llegamos al primer campo de placas solares móviles instalado en nuestra provincia. Consta de una veintena de soportes que giran al compás del sol para mantener siempre sus colectores solares  perpendiculares a él y conseguir el máximo rendimiento de cada uno de los 18 módulos que sustenta cada soporte.

Un senderista natural del pueblo me hablaba de la importancia del campo de aviación que durante la guerra funcionó en el saso del pueblo, como avanzadilla del ejército republicano, para poder bombardear las posiciones defensivas de Zaragoza y Huesca  por lo que el pueblo fue también objetivo de las tropas franquistas  “ y sufrió más de lo debido los rigores de la Guerra Civil”. El campo de aviación, acabada la guerra, fue escuela de vuelo sin motor y dejó de funcionar al inagurarse el de Monflorite. Todavia queda a la vista lo que fue pista de aterrizaje.

Volvimos de nuevo al pueblo para junto al cementerio dejar la carretera y dirigirnos hacia el cauce del Flumen. Otra curiosidad que me contó es que para los naturales del pueblo el río fue siempre “La Isuela” y así lo señalaban los carteles que había junto al puente pero hace unos treinta años los cambiaron “ahora pone Flumen pero para mi sigue siendo La Isuela porque no te puedes hacer idea de la cantidad de almejas que cogiamos, eso si, por más que las cocías seguían siendo más elásticas que el chicle y además no nos podiamos bañar porque el agua era  salada y sabía muy mal” .

En un pequeño altozano a orillas del río, a resguardo del vientecillo y frente al sol, almorzamos. Proseguimos luego por una pista junto a pinos piñoneros (¡qué bonito porte tienen estos árboles con sus copas redondeadas y sin ramas secas!) pero pronto la dejamos para introducirnos  por la ladera de un pinar por el que tuvimos que  caminar  un buen rato sin rastros de senda y salvando las dificultades que la sinuosidad del terreno presentaba hasta llegar y cruzar la carretera que lleva a Castejón de Monegros y subir al saso desde el que se podía ver  a lo lejos Sariñena.

Caminando ahora de cara al norte el suave vientecillo “nos animó” a sacar de la mochila prendas de abrigo, desde los forros polares hasta los pasamontañas pasando por los guantes y sólo se mitigó un poco cuando descendimos un amplio talud que nos puso a las orillas de la Laguna justo enfrente del Puesto de Observación de Aves número 5.  A él se accede por un sendero entre un inusual bosquecillo de tamarices y es una sencilla, aunque amplia construcción en madera, que deja aberturas para poder contemplar las aves con prismáticos. 

La Laguna de Sariñena, declarada Refugio de Fauna Silvestre, tiene una superficie de 204 ha. y un perímetro de unos 8 km. y reúne excelentes condiciones para la reproducción, invernada, paso y descanso de las aves acuáticas en un paisaje dominado por la aridez y la estepa y en la que se puede ver, en determinadas épocas, la mayor concentración de aves acuáticas de la Comunidad.

 La horizontalidad e impermeabilidad de los estratos arcillosos impedía  la formación de redes de drenaje por lo que  el agua de lluvia quedaba retenida pero cuando está se evaporaba dejaba el fondo del  vaso con sus partículas disgregadas a merced de los fuertes vientos dominantes que poco a poco iban ahondando el terreno. Así se explica la orientación de la cubeta de NO-SE coincidente con la dirección del pertinaz cierzo aragonés.  El agua que contenía la cubeta era salada debido a la gran riqueza de sales del suelo pero como consecuencia de la implantación de regadios y la llegada de aguas sobrantes de riego, el volumen de agua aumentó hasta el punto de hacerse necesario abrir un desagüe hacia el río Flumen, con lo cual perdió su carácter endorreico asi como la salinidad de sus aguas.

El camino que seguimos a continuación dejó la Laguna a la derecha e iba  paralelo a la franja de vegetación perilagunar que se ordena en función de la tolerancia de las especies a la inundación: aneas, enormes carrizales y tamarices en la parte más externa. Los suelos salinos se extienden alrededor de la Laguna y dejan  sus claras huellas en forma de costras blanquecinas, el salitre.

Tras pasar un pinar de repoblación deberemos dejar la cubeta y alcanzar una pequeña terraza desde la cual se tiene la mejor vista de toda la zona noroeste de la Laguna, mirador nº 8.  El camino nos conduce a una pista que nos llevará hasta la carretera de Lanaja por la que tendremos que transitar un pequeño trecho para en la glorieta de la nueva carretera a Grañen, aún sin inagurar, descender de nuevo a la orilla de la Laguna.  El arenoso camino entre espartales, tomillos, y tamarices queda cortado por un carrizal y tiene que ascender hasta encontrar la carretera que hay que seguir otro tramo hasta casi llegar frente al Centro de Interpretación de la Laguna.  A él llegábamos un poco después de las dos de la tarde y como ya estaba cerrado pues nos contentamos con mirar a través de los cristales, hacer unas fotos, protegernos del viento y proseguir hacia Sariñena porque amenazaba lluvia y en el restaurante nos esperaban a las tres de la tarde con la mesa puesta.

El próximo domingo día 17 la travesía 228 se iniciará en la Casa del Municionero (carretera de Jaca a Puente la Reina) y tras pasar por Atarés llegaremos al Monasterio Nuevo y Viejo de San Juan de la Peña para posteriormente descender a Santa Cruz de la Serós

FOTOS DE LA TRAVESÍA