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| SENDERISMO PEÑA GUARA: TURISMO ALTO ARAGÓN | ||||||
| ¡¡¡Un buen paseo por la Jacetania!!! | ||||||
Dos lugares emblemáticos: San Juan de la Peña y Santa Cruz de la Serós |
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D.A.
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Ahora deberemos tomar un camino que sale a la derecha junto a un campo, está indicado, y tras un breve ascenso lo dejaremos para tomar una senda que sale a la izquierda y que también está marcada. Por ella deberemos salvar los trescientos metros de desnivel que nos separan de la carretera que desde Bernués se dirige a San Juan de la Peña. Superar esta diferencia de altitud da lugar a caminar junto a pisos de vegetación muy diferenciada, que van sucediéndose de forma progresiva desde los terrenos encharcados de la parte inferior pues discurre junto a un arroyo, hasta un tupido y húmedo bosque de esbeltos pinos rojos, bojes, con troncos como el brazo, y acebos de la parte superior tras haber pasado por una zona pedregosa con aliagas, seneras y algunos pinos salteados que a duras penas sobreviven. Alcanzada la carretera y tras cruzar un puente podemos tomar un corto atajo que nos volverá a ella junto al desvío que lleva a Botaya. Ahora nos quedaba kilómetro y medio de asfalto hasta llegar al Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña donde, eran casi las tres de la tarde, teníamos previsto comer. En este menester se tardó poco tiempo porque en la pradera se levantaban una rachas de viento heladoras que obligaron a más de uno/a a comer con guantes y pasamontañas y porque además a escasos cincuenta metros estaban a nuestra disposición las dependencias recién inaguradas de la Hospedería del Monasterio. Así, como por encanto, copamos toda la cafetería e inundamos de mochilas y bastones las paredes, al grito de “ Joer, ¡qué bien se está aquí!” . A las cuatro hubo que salir a gozar de nuevo del “vientecito” pero rebosantes de “infusiones varias” y como no quedaba más remedio, pues mochilas a la espalda y de cara al Monasterio Viejo. Frente a su puerta de entrada nace el camino, perfectamente arreglado y señalizado como todos los que hay por este Espacio Natural Protegido, que se dirige a Santa Cruz de la Serós y que nos va a volver a mostrar la exuberante y pintoresca naturaleza del entorno, tanto en lo relativo a la variada y llamativa vegetación como a las impresionantes masas rocosas de rojizos tonos. Al alcanzar un pequeño collado el sendero se transforma en una entallada senda que gracias a numerosas lazadas pierde altura con gran rapidez para poder salvar la vertical pared de conglomerados junto a la que discurre. Llegados a la base del peñasco podemos ver abajo, muy abajo todavía, el pueblo de Santa Cruz. Conforme nos acercamos va tomando mayor protagonismo la torre de cuatro cuerpos en la que se abren por todos sus lados ventanas con parteluz cuyos capiteles están decorados siguiendo el modelo jaqués. Llegados al pueblo se impone diferenciar las formas de la arquitectura popular de los numerosos bloques de apartamentos que se están construyendo. No pudimos visitar el antiguo monasterio, hoy iglesia parroquial dedicada a Santa María, porque eran casi las seis de la tarde pero si el exterior de la iglesia de San Caprasio, obra lombarda de una nave con bóvedas de arista culminadas por un ábside semicircular y una diminuta torre que configuran un conjunto de indudable belleza. La próxima travesía se celebrará el domingo día 2 de Marzo y esperamos fijar para el miércoles anterior el lugar por el que nos daremos un paseo con raquetas en función de lo que nos aconsejen las previsiones meteorológicas. En principio nuestra idea es que sea por los Llanos del Hospital de Benasque. |
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Foto de familia de los senderistas en la Iglesia de Atarés |
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