Desde la boca norte del túnel
internacional Bielsa-Aragnouet hasta el collado d’Agulleta en el límite con
España.
Turismo del
Altoaragón programa una vez por temporada una travesía con raquetas de nieve.
Para este año tuvimos que descartar dos zonas que en principio nos ilusionaban:
los Llanos del Hospital de Benasque y el circuito de fondo que forman Candanchú
y la estación francesa de Le Somport. Las inspecciones que sobre el terreno
habíamos realizado la semana anterior nos confirmaban la escasez de nieve en
ambos lugares y las consultas realizadas a esquiadores de fondo nos hablaban de
la parte francesa del túnel de Bielsa como un lugar adecuado.
Así pues, hubo
que rendirse a la evidencia y a las 8 de la mañana del domingo día 2 de marzo
salíamos 45 senderistas rumbo a la zona norte del Sobrarbe. Tras una parada en
Parzán, para que algunos compañeros alquilaran raquetas que no habían podido
conseguir en Huesca, llegamos a las diez y media al otro lado del túnel (Valle
de Saux - 1.821 m.). Se decidió almorzar antes de empezar a raquetear y se
estimó seguir el itinerario que se señala en la hoja nº 1 de los mapas editados
por la Comarca del Sobrarbe que incluye los valles franceses d’Aure y Louron y
que se extiende a la izquierda de la boca del túnel pues el de la derecha es
mucho más empinado y al estar en zona de umbría era de esperar nieve más dura y
resbaladiza.
A las 11 de la
mañana comenzamos a caminar por el valle secundario que forma el barranco de
Hourquet en dirección S.O.. A poco de salir hay que enfrentarse a un fuerte
aunque corto repecho y ya podemos comprobar que hay poco espesor de nieve pero
forma un manto continuo, sin calvas, por lo que es sencillo progresar a través
de ella. Tras una zona casi llana queda frente a nosotros un segundo escalón, al
que nos enfrentamos ganando altura en principio poco a poco y cuando la subida
era más pendiente efectuando amplias lazadas para dulcificar la marcha, ya que
además del peso extra de las raquetas hay que añadir que se camina por un medio
resbaladizo y en ocasiones poco estable, aunque hay que decir que las
condiciones en que nos encontramos la nieve era buena. Superada la larga rampa
se han formado dos grupos, uno de ellos que está dispuesto a llegar al collado
que queda frente a nosotros y otro grupo, menos numeroso, que opta por quedarse
caminando por la zona sin ganar más altura.
Conforme vamos
acercándonos al collado hay que pasar junto a la falda del pico d’Agulleta y
aquí además de la pronunciada pendiente, la nieve no se ha deshelado
completamente lo que exige cierto cuidado al caminar y aprovechar el estrecho
sendero que han abierto un grupo de franceses que nos precede y que van
provistos de crampones. Con prudencia, pasito a pasito, exigiendo a las piernas
todo su vigor y potencia fuimos llegando al collado de l’Agulleta un poco antes
de la una( 2.405 m).
Ahora toca
recuperar aire y disfrutar del paisaje que nos rodea. Debajo de nosotros está,
aunque no se vea, el valle francés de la Gela y a la izquierda se adivina el
collado del Puerto Viello de Bielsa que se continúa por la cresta fronteriza,
pico de Barrosa y quedan frente a nosotros los enormes paredones que cierran el
Circo francés de Troumouse. Se comentó allí que la travesía que efectuaremos el
próximo 1 de junio transcurre por ese collado ya que nos llevará desde la boca
sur del túnel de Bielsa hasta Le Plan d’Aragnouet recorriendo todo el valle de
la Gela.
Hacia el norte
la cresta del collado continúa con suavidad y cercano se ve un picacho lo que
sugiere de inmediato la posibilidad de apuntarse un pico más en la agenda.
Pensado y hecho, un grupo de una media docena nos saludaba diez minutos después
desde la cercana cima.
Si la subida
fue cuestión de piernas y resistencia, la bajada era cuestión de habilidad para
no perder el equilibrio en algunos tramos con pronunciadas pendientes. No
obstante la huella en la nieve era mucho más ancha y al reblandecerse permitía
que las raquetas se hundieran un poco lo que facilitaba la adherencia.
Como para bajar
no se precisó hacer lazadas pues se podía bajar perfectamente en línea recta,
alrededor de las dos de la tarde nos fuimos congregando en el autobús para
quitarnos las raquetas y las polainas, cambiarnos de calzado y subir al autobús
para bajar a Bielsa donde íbamos a comer, bien al aire libre o en alguno de los
restaurantes del pueblo. Como hora de salida se fijó las 5 de la tarde para dos
horas y cuarto más tarde llegar a Huesca.
Para el próximo
día 16 de marzo la travesía preparada por la Baja Ribagorza es la número 230 con
el siguiente itinerario: Santaliestra – Aguilar – Abenozas – Castenblanc –
Santaliestra.