TURISMO POR EL ALTO ARAGÓN

06/04/2008 – Travesía 231

Subimos a la Cruz de Bonansa y por Calvera descendimos hasta el Monasterio de Obarra

 
 
 
 



 
 

Por fin la realizamos y con un tiempo excelente

Esta travesía hubo de suspenderse el año pasado ya que en el Alto de Bonansa estaba nevando copiosamente en el momento de comenzarla por lo que hubo de improvisarse otro  itinerario alternativo por una zona más al sur y con mejores condiciones meteorológicas, pero además cuando hubo que reconocerla y marcarla las dificultades fueron grandes tanto como consecuencia de otra nevada que nos dificultó localizar y seguir la senda como porque carece de todo tipo de marcas e indicaciones lo que contrasta negativamente con lo bien señalizados que están los recorridos de  zonas limítrofes.

A las 8 de la mañana nos acomodábamos en los asientos setenta y siete senderistas para sobrellevar las más de dos horas que emplearon los autobuses para cruzar Graus y tomar la carretera que discurre junto al río Isábena, pasar bajo ese magnífico pueblo que es Roda, admirar las abruptas  paredes del sureste  del Macizo del Turbón, entrar en el Congosto de Obarra y ascender al Alto de Bonansa.

Tras estirar las piernas, preparar las mochilas, dejar ropa en el autobús ya que el día parecía inmejorable en cuanto a temperatura y luminosidad, hacer acopió de frutos secos y alguna que otra galleta comenzamos a ascender por una pista hacia el cercado que protege el depósito de agua del pueblo de Bonansa, que se veía un poco más abajo de por donde nosotros caminábamos (10:15 h – 1.420 m altitud).

El camino asciende de forma decidida por una ladera orientada al norte. Primero entre un frondoso bosque de pinos y bojes para un poco más arriba alternarse con hayas y volver de nuevo a pinares cuando ya en la parte alta aparecen unos amplios y soleados llanos. La pronunciada subida, con rampas cortas pero duras, se hace llevadera gracias al fresco que proporciona la abundante vegetación y a algunos corrillos de nieve que hay que cruzar. Entre los claros del bosque nos fuimos distribuyendo para almorzar y hablar de todo lo divino y humano. (11:20 h.1.740 m).

Para llegar a la “Creu de Bonansa” todavía debemos ascender un poco más por el camino de nuestra izquierda, teniendo en cuenta que luego hemos de regresar a este mismo punto para tomar el camino de la derecha por el que iniciaremos el descenso.

La Creu de Bonansa está en el límite septentrional de la sierra de Sis y es el nombre que recibe un punto geodésico que constituye un magnífico mirador que con una panorámica de 180º  nos permite contemplar a nuestra izquierda el llamativo Macizo del Turbón, la zona de Cotiella, la sierra de Chía y más al fondo el macizo de Posets. Frente a nosotros queda la ladera sur de las Tucas (Gallinero, Urmella y Basibé) que conforman la estación de esquí del Ampríu y los valles que tienen como cabeceras a Las Paules y Castanesa. Justo muy por debajo de nosotros se ve el pueblo de Alins y el valle de Espés. Más a la derecha se aprecia el corte profundo por donde transcurre la carretera que lleva al túnel de Viella y las más altas cumbres del Pirineo leridano.

El paisaje, la excelente temperatura, el sol primaveral, la nitidez y claridad de la atmósfera y lo barato y cómodo que resulta presionar el disparador de las cámaras digitales  invitaban a quedarse más tiempo, y más del programado estuvimos, pero eran ya cerca de las 13 horas y había que iniciar el descenso hacia Calvera. La senda comienza tras cruzar una amplia y herbosa vaguada que queda por debajo de nosotros en dirección sur desde el desvío antes mencionado. Es muy evidente al principio pero exige caminar con cuidado pues en algunos puntos esta muy cubierta de bojes, y lo que es más peligroso de gabarderas, mientras que  en otros tramos discurre por un pequeño reguero de agua que hay que cruzar en varias ocasiones. Queda ya perfectamente clara cuando deja el fondo del barranco y comienza a ascender suavemente por una senda flanqueada por bojes y chinebros que de improviso pone ante nuestros ojos la parte central de la sierra de Sis y por debajo una vastísima hondonada que termina en el que será nuestro comedor: el pueblecito de Calvera.

Llegar a él no resulta tarea cómoda pues la pedregosa senda desciende de forma suave  por la ladera pero debe contornear todos los salientes rocosos y barranqueras lo que supone muchos pasos,  que además hay que dar con cautela por las numerosas piedras y las punzantes aliagas que en algún tramo la bordean.

Calvera está situado sobre una ladera en plena solanera y presidido por un castillo del cual solo queda el cuerpo y una torre rectangular. La iglesia parroquial dedicada a San Andrés está en la parte baja del pueblo que nos presenta calles, escalinatas y muros  empedrados con mucho gusto así como dos o tres casas dignas de admirar.

En la parte alta del pueblo un indicador nos informa de por donde deberemos bajar hacia Obarra y allí nos fuimos reuniendo a las cuatro de la tarde para comenzar a  descender, tras pasar por el cementerio y teniendo siempre enfrente el Paso de la Croqueta, por una cómoda senda  que cuarenta minutos después nos dejaba ante el Monasterio de Obarra.

A la entrada del pintoresco congosto del mismo nombre, denominado también garganta de la Croqueta, y a orillas del río Isábena destaca este Monasterio, declarado monumento histórico-artístico, cuyo edifico más emblemático es la iglesia románica lombarda de Santa María del siglo XI, con tres naves y sus respectivos ábsides decorados con arquillo ciegos. Al lado la pequeña iglesia de San Pablo pudo ser la primitiva iglesia del monasterio. Tras un breve descanso nos dirigimos hacia el aparcamiento que está junto a la carretera donde nos esperaban los autobuses para regresar a Huesca.

La próxima travesía de T.A.A., el día 20 de abril,  se iniciará en el pueblo de Piedrafita para tras subir, rodeando La Cuniacha, a la base  del arco geológico, bordear el ibón de Piedrafita, descender al barranco de Gorgol y terminar en Tramacastilla de Tena.