Itinerario: Alto del Pino – Mesón de la Sierra- San Victorián - Abizanda.
Visita: Centro de Creencias Populares.
 
     

 

EN EL ALTO DEL PINO HACIA ABIZANDA

Domingo 13. Un día más los componentes del grupo Rutas por la Provincia de Peña Guara, en esta ocasión 96, inicia una de las salidas programadas. Amaneció con un sol espléndido tras la última semana de lluvias lo cual hacía pensar que podríamos disfrutar de un buen día en el monte.
El trayecto hasta Abizanda sin novedad. Por la vieja carretera, en buen estado pero con las curvas de siempre, hasta el Alto del Pino a 857 m.
Los autobuses aparcaron en un pequeño ensanchamiento y desde ahí, unos metros más abajo, tomamos la pista que asciende entre pinos y matorral de tipo mediterráneo. La marcha se inició a las nueve de la mañana.
Ya desde la carretera y más arriba en la pista divisamos a nuestra izquierda el pueblo de Naval, en el valle, y en lo alto la ermita de la Virgen de los Dolores. La cuesta y el tibio sol de la mañana hacen que pronto sea necesario aligerarse de ropa.
Llegamos a un cruce de caminos y a unos cortafuegos. Desde este punto se puede seguir el camino que conduce, en unos 30 minutos, directamente a la ermita de San Victorián.
Todos seguimos la ruta programada a través de los cortafuegos lo que permite contemplar un bonito paisaje, al ir por la cumbre del monte.
Esto también tiene su inconveniente ya que hay que subir y bajar continuamente como si se tratara de una montaña rusa en versión campestre. Y qué cuestas, cortas pero pronunciadas, sobre todo la última que obliga a subirla haciendo eses. (En esta ya no se pronuncia tanto porque el fuelle no da para más)
Una vez en el punto más alto se procedió a reponer fuerzas y almorzar pues las dos cosas son necesarias. El restaurante como siempre animado, variado y con unas buenas panorámicas sobre el entorno.
El camino continúa en fuerte descenso a través del cortafuegos primero y por pista después hasta alcanzar unas ruinas situadas sobre la cabañera. Aquí giramos a la derecha para seguir por la misma cabañera en dirección al Mesón de la Sierra, también en ruinas.
El mesón está situado en la ruta que conduce a San Benito de Olsón y a San Victorián de Abizanda. En su tiempo debió ser un lugar importante en las rutas ganaderas de la trashumancia.
Una vez realizado el reagrupamiento de todos los senderistas el guía “Josemari” explica las circunstancias del despoblamiento del mesón.
Continuamos hacia delante por la senda marcada hacia San Victorián. Es un sendero muy bonito que discurre entre bosque de pinos con los aromas del tomillo y romero en flor, en las zonas soleadas, y las primeras flores primaverales violetas, prímulas, hepáticas… en las umbrías.
Llegamos a la ermita sobre las doce. Hicimos una breve parada para contemplar el paisaje y recordar el rito de los langostos que se celebra en enero durante la tradicional romería y que sirve para predecir las cosechas de cereal, vino y aceite según el color y la cantidad de langostos que acuden al mantel donde se depositan las tortas de la caridad.
Desde la ermita hasta Abizanda tenemos un poco más de una hora por lo que, sin más tardanza, seguimos la soleada senda que, atravesando los barrancos de Balata y Termal nos situó sobre la pista que llega a la carretera. Cruzada ésta y tras un último esfuerzo desde el río, pasando por el pozo fuente de origen árabe recientemente restaurado, hacia la una y media llegamos a Abizanda en un goteo continuado. A esa hora estaba programada la visita cultural a la torre y al museo. (La segunda parte de la excursión)
Abizanda, situado sobre una roca, está formado por dos barrios, de arquitectura tradicional bien conservada, y la aldea de Solanilla. Tiene varias ermitas: S. Salvador, S. Miguel; Santiago y S. Victorián.
La torre o Atalaya fue construida por maestros lombardos en el s. XI con 5 plantas y un voladizo de madera. Murallas y restos del ábside de una iglesia junto a la torre. La iglesia de la Asunción del S. XVI se construyó a extramuros de las edificaciones medievales, aprovechado seguramente materiales de las mismas.
Junto a la iglesia, el Museo de Creencias y Religiosidad Popular con materiales de las dos vertientes pirenaicas sobre la protección de la casa, del individuo y de la comunidad.
Como éramos muchos los asistentes hubo que hacer varios turnos lo que demoró algo la visita. Hay que agradecer a la Dirección del museo y especialmente a las guías Noelia y Ana Belén por sus atenciones tanto en el museo como en la torre.
Eran las tres de la tarde cuando llegamos a los autobuses para salir hacia El Grado y cumplir la tercera parte: la gastronómica. Nos reunimos en el restaurante Tres Caminos donde degustamos, además del pollo, una ensalada que incorpora vegetales naturales junto a otros reciclados (longaniza)
Al final de la comida animada tertulia, unos en el interior y otros al exterior aprovechando el sol de la tarde. A las seis volvimos a los autobuses para regresar a Huesca, envuelta en grises nubarrones. La lluvia llegó más tarde…

La próxima salida será el domingo 10 de mayo: Ruta 105. Panticosa.