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Después
de los días mil vinieron las lluvias de abril…
Domingo 20. Tarde lluviosa y
desapacible de sábado con unas previsiones de continuidad
que hacían presagiar un domingo poco apto para realizar la
salida al Arco Geológico, Ibón de Piedrafita, bosque del
Betato, Tramacastilla de Tena, tal como se tenía previsto.
A las ocho de la mañana 45 senderistas,
veinte menos de los anotados, tomaron el autobús en la
estación para “salir al monte” a pesar de las inclemencias
del tiempo. La lluvia, tan necesaria y esperada por todos,
en este caso fue un inconveniente relativo para la
actividad.
Al llegar al Alto de Monrepós el
panorama se vio claro, es decir cada vez más oscuro. Pasado
Sabiñánigo siguiendo el curso del Gállego comprobamos que no
era posible hacer el recorrido citado. Las cumbres estaban
cubiertas de niebla y habría nevado bastante. Y continuaba
lloviendo…
Se tomó la decisión de bajar al soto de
Oliván y almorzar en el cobertizo hasta ver qué se podría
hacer. Una vez realizado el avituallamiento y como pareció
que amainaba la borrasca decidimos aprovechar la mañana.
Se propuso un recorrido alternativo por
S. Juan de Busa, Lárrede, Susín y Oliván. Iniciamos la
marcha multicolor, paraguas e impermeables, por la pista
que lleva a Lárrede. Unos hermosos caballos contemplaban,
sorprendidos, nuestro paso.
¿Dónde irán con el día que hace?
Pensarían si pensaran…
Pronto alcanzamos la iglesia de S. Juan
de Busa. Consta de una sola nave de planta rectangular con
techumbre de madera. Ventana ajimezada con tres arcos de
herradura enmarcada por alfiz exterior. (Es el anagrama de
la Asociación Amigos de Serrablo). La lluvia volvió a
acompañarnos y ya no nos abandonó en toda la mañana.
A continuación llegamos a Lárrede
donde hicimos una breve parada delante de la iglesia de San
Pedro, la más conocida de las iglesias mozárabes del
Serrablo, Monumento Nacional desde 1931. Por la pista que
arranca en la parte alta del pueblo subimos a la Torre del
Moro, la Torraza, de cinco pisos con puerta hacia el sur en
el primer piso. Buena panorámica sobre el pueblo y el valle.
Frente a la torre sale una preciosa
senda que, entre pinares, se dirige hacia Susín. El
recorrido se hace placentero, a pesar de la lluvia. El agua
rezuma abundante en pequeños barrancos. Allá abajo la
iglesia de San Juan de Busa, solitaria en medio del prado.
Los viejos, inmensos robles en el sendero y éste tapizado
prímulas amarillas.
Por fin aparecieron las primeras casas
de Susín. Las viejas paredes de piedra que resisten el paso
del tiempo…Dejamos atrás el cruce de Oliván y un poco más
adelante el de Casbas de Jaca para adentrarnos en la calle
principal. Dos casas habitadas temporalmente: Casa Ramón y
Casa Mallau.
Al oír nuestros pasos salió a
recibirnos Angelines, de Casa Mallau, que abrió la iglesia
para que pudiéramos visitarla. Es admirable la labor de
esta mujer luchando por la conservación del pueblo y que
siempre ha tenido la amabilidad de acompañarnos.
La iglesia de Santa Eulalia pertenece
al estilo de las iglesias del Serrablo aunque fue reformada.
En el S. XVII se añadió una torre que difiere del resto.
Bonito ventanal mozárabe geminado en su fachada.
Volviendo sobre nuestros pasos tomamos,
en el cruce, la senda que baja a Oliván. Más que senda era
una conducción de agua que fuimos sorteando como pudimos,
hasta acercarnos a la pista. Por esta pista, después de
cruzar el barranco de Oliván que baja con gran caudal, nos
acercamos al pueblo. Eran las dos de la tarde.
Como la lluvia continuaba decidimos
bajar por la carretera hacia el autobús, situado en el soto.
Ahí podíamos comer sin mojarnos. Al llegar vimos que estaba
ocupado en parte, por lo que hubo que “arrimarse” un poco.
Despliegue de menús a la carta: Cocina
de autor, cada uno la suya pero compartiendo. A las verduras
recicladas algunos les aportaban hierro, pero de sartén…
Durante la comida arreció la borrasca,
menos mal que estábamos a cubierto. Tras la comida, el aire
acondicionado empezó a dejarse notar.
Retirada hacia el bus. En la gasolinera
se hizo una parada para repostar y tomar un café. Pasado
Monrepós parece que empieza a despejar y la llegada a Huesca
se hace ya con un poco de sol.
Aún se podría dar un paseo…O…
-
Con la bicicleta, ir a
coger caracoles que ahora correrán…
- Con la bicicleta ya podrás…
Aunque no se realizó el recorrido
previsto en el programa, al menos una vez puestos en
marcha, pasamos un día agradable en el monte que es de lo
que se trataba.
La próxima salida será el domingo día 4
de mayo: COTEFABLO, PELOPIN, ESCARTIN, BERGUA, FISCAL. |