25 DE MAYO DE 2008

 

TRAVESÍA Nº. 384

 

A MAL TIEMPO, UNA BUENA ALTERNATIVA

 

 

UN TRAMO DEL CAMINO JACOBEO BAJO LA LLUVIA

 

Este último domingo de Mayo habíamos programado una travesía que partiendo de Astún y discurriendo por territorio francés hacia el Collado D’Ayous, descenderíamos por la Cabaña de la Baight y Borda de Passette para continuando por el Chemin de la Mâture, finalizar en el Pont de Cebers próximo a Etsaut. Precioso recorrido, de aproximadamente 20 kilómetros, que la adversa climatología se empeña en no dejarnos realizar. No es que nos coja desprevenidos, puesto que la predicción meteorológica está clara, pero por aquello de que la esperanza… Desde que hemos salido de Huesca con tormentas en varias direcciones ya nos estamos haciendo a la idea de que no la podremos hacer.

Aparcamos el autobús en la misma frontera y ni siquiera accedemos a Astún. De momento no llueve, pero el cielo está muy cubierto y amenazante en todas direcciones quedando claro por tanto, que en estas condiciones hay que renunciar. Es la tercera vez en diez años que nos pasa lo mismo. Como normalmente los senderistas de Peña Guara no nos arredramos ante inclemencias del tiempo que no comporten riesgo previsible, tomamos la “solemne decisión” de caminar hacia abajo por el Camino de Santiago y ver si podemos llegar hasta Jaca, Castiello o Villanúa. Quedamos con Mariano, nuestro veterano y amable conductor, que le avisaremos por teléfono del lugar en que nos tendrá que recoger.

En pocos minutos estamos listos para partir y con los pertrechos de lluvia bien a mano, comenzamos el peregrino camino que en 867 Km. nos dejaría en Santiago. En las últimas horas ha llovido tanto que está el sendero muy embarrado y un tanto resbaladizo. Ya no hay vuelta atrás y con el ánimo tan alto como las nevadas montañas que nos circundan, cuando nos queremos dar cuenta pisamos las ruinas arqueológicas del medieval hospital de peregrinos de Santa Cristina de Somport. Breve parada en la que Toño desgrana una amena explicación de cuanto significó este albergue así como de la estructura del yacimiento. Candanchú parece que está abandonado puesto que no se ve movimiento de ningún tipo y al cruzar la carretera es bien patente que tampoco hay tráfico. Todo para nosotros.

         
         

El camino es bastante ancho y al poco de tomarlo desde la carretera, nos desviamos a la derecha en progresión ascendente para coronar la cima en la que se ubican los visibles restos del Castillo de Candanchú (Cast d’Anjou). Merecerá la pena volver a este lugar en día soleado para disfrutar de la amplia panorámica hacia el Somport, zonas esquiables e incluso la misma urbanización. Estamos concretamente en la loma denominada El Castellar donde algunos deciden almorzar aprovechando la tregua que nos conceden las nubes. Y lo hacen precisamente a cubierto en un bunker en el que estuvo pensado instalar una ametralladora antiaérea del Punto de Apoyo núm. 2 de la Línea P en Aragón. Esta Línea P contempló la construcción entre 1.944 y 1.953 de una gran línea defensiva en los Pirineos, de mar a mar y en la que se construyeron o proyectaron miles de asentamientos fortificados agrupados por zonas que el ejército denominó “Núcleos de Resistencia”. Los arreglos diplomáticos con el resto del mundo paralizaron su construcción. Baste decir que en esta zona del Alto Valle del Aragón hay muchos emplazamientos a ambos lados de la carretera y que habría que poner en valor como un patrimonio más de nuestro reciente pasado.

Los que han continuado el camino lo hacen ya bajo la lluvia  por la zona de “Casa del Ruso” y precisamente deciden parar a almorzar en otra fortificación con visibles fragmentos de raíl férreo cubriendo la techumbre. Estamos todos agrupados y la lluvia cada vez se hace más pertinaz. Parece que aceleramos el paso cuando oímos los primeros truenos junto a la chimenea de la mina de cobre de Anglasé. El barranco de Canal Roya produce un estruendo en los rompientes que casi da miedo. Es fantástico ver y escuchar la furia de sus aguas en un cauce ansioso por alcanzar el Aragón que sigue rugiendo a nuestra derecha como hacía años no lo había hecho.

         
         

Caminamos con precaución para evitar resbalar en las chupidas piedras y en el barro en que se ha convertido el camino en la mayor parte de su recorrido. La tormenta sigue su curso y compadecida no descarga sobre los improvisados peregrinos en que nos hemos convertido hoy, pero sigue lloviendo sin parar y el sendero en zonas inclinadas parece un arroyuelo. Atisbamos la mole rocosa donde asienta el Fuerte de Coll de Ladrones, cuando el estrépito que produce el barranco que baja de la Canal de Izas nos hace parar unos minutos a contemplarlo y de paso darnos cuenta de cómo llevamos “los bajos” mojados, unos más que otros, todo hay que decirlo. A pesar de la lluvia, todos estamos muy satisfechos de poder estar realizando este precioso recorrido jalonado por abruptas paredes, cascadas, bosques y vegetación en plenitud de lujuriosa variedad. Hoy no nos acompaña nuestro buen amigo José, el mejor fotógrafo de orquídeas, que a buen seguro hubiera llenado su tarjeta digital.

En Canfranc Estación nos refugiamos a cubierto en un amplio portal. No podemos ni debemos continuar. Llamamos a Mariano, que está en Villanúa y mientras nos viene a recoger aun nos tomamos algo en un bar. Llegaremos a Huesca a la hora de comer y cada uno hace sus planes para la tarde tras la estupenda mañana deportiva que a pesar de las inclemencias hemos vivido juntos un puñado de senderistas. En el viaje de vuelta no cesa la lluvia en ningún momento arreciando considerablemente en Monrepós. Por la zona de los túneles bajan cascadas de agua por los taludes que hacen impracticable uno de los carriles. En Arguis ya no llueve tanto, aunque observamos cómo los pescadores también están recogiendo sus artes. El pantano a tope desaguando por el aliviadero con la Cueva de San Clemente echando agua a raudales por su interior cascada y salida hacia el Isuela como hacía años que no se producía. Ya era hora de que tuviésemos tanta agua. Bienvenida sea.
   

Perfil y plano previstos para la travesía que no se pudo realizar