28 DE SEPTIEMBRE DE 2008

 

BERANUY- ERMITA DE SIS- L’AMURRIADÓ- SOPERÚN- PALLEROL.

 

DE RÍO A RÍO - TRAVESÍA DESDE EL ISÁBENA AL NOGUERA POR LA ERMITA DE SIS

El problema técnico que padece nuestro autobús a la hora de partir, se soluciona cambiando de vehículo (precisamente el rotulado con anagramas de Peña Guara en su 75 aniversario), circunstancia que retrasa bastante la salida y en consecuencia los horarios previstos para la travesía que tenemos previsto realizar.

Estamos en Beranuy dispuestos con ilusión a iniciar la excursión en un día tan espléndido como ha salido. Este último domingo de Septiembre es seguro que lo vamos disfrutar mucho  todos cuantos nos encontremos por el monte. Ascendemos desde la carretera en el barrio bajo (940 m.) hacia el alto, por el puente de origen medieval y enseguida encontramos el poste indicador señalando las direcciones a seguir hacia el Mirador del Mallo y Ermita de Sis, así como hacia Bonansa y Cajigar por el G.R.18 partiendo del P.R.HU-47. Por la calle ascendente llegamos en este barrio alto hasta las últimas casas, efectuando una breve visita a la remozada iglesia en la que es de destacar su original torre de los siglos XI-XII.

El ascenso continúa ahora por una cómoda senda-cabañera empedrada de antiguo y que depara preciosas vistas desde cualquiera de sus lazadas mientras se observa cómo Beranuy va quedando cada vez más diminuto. Al final por una cresta con bastante hierba encontramos un nuevo indicador, en el que aparte de señalar las direcciones a Beranuy, Bordas y Ermita de Sis, invita a visitar el Mirador del Mallo en un trayecto de cinco minutos. En esta ocasión nos dirigimos directamente a las Bordas de Beranuy para dar buena cuenta del almuerzo que hemos traído. Este paraje a 1.465 m. nos es ya muy familiar a algunos, por cuanto es precisamente aquí donde montamos el campamento en los distintos campos de trabajo que llevamos a cabo para el adecentamiento de la Ermita de Sis desde hace algunos años.

Almorzando en las bordas de Veranuy

Desde las Bordas continúa el camino para enlazar con el G.R.18 a Bonansa o Cajigar y nosotros tomamos el que desciende a la ermita -en unos treinta minutos-, ahora señalizado y con amplia plataforma flanqueada en dos tramos por bancos de madera que pusimos en Junio pasado. Y ya estamos en uno de los centros de espiritualidad del Valle del Isábena (1.345 m.), cuya Virgen de Sis tuvo una devoción importante por cuanto a ella acudían en diversas romerías desde los núcleos de Beranuy, Bonansa, Betesa, Cirés, Serraduy, Ballabriga, Calvera y Pardinella. El cuidado de la ermita se repartía entre Beranuy y Pardinella, aunque la titularidad de la misma corresponde a la primera. La romería principal se celebraba el martes anterior a la festividad de la Ascensión. Los que no la conocían se quedan maravillados tanto por su rusticidad románica como por su conservación y el entorno en que está ubicada. En cambio los que sí hemos venido más veces nos quedamos amargamente sorprendidos por cuanto ha desaparecido el libro de firmas que dejamos sobre la mesa altar y que en el pasado Junio tenía ya doce hojas escritas por visitantes que habían plasmado sus impresiones en el mismo. A finales de Agosto vino Jesús con su hijo a colocar la puerta en el muro sur de la ermita y ya constataron su desaparición. Queremos pensar que alguien lo ha cogido para ojearlo detenidamente con intención de devolverlo. Que así sea.

Partimos de nuevo por la senda en dirección Pardinella y a los pocos minutos tomamos a la izquierda en dirección ascendente un evidente rastro por el que transita el ganado, devorando lentamente, sin apenas pausas, la fuerte  pendiente que nos está permitiendo contemplar un paisaje precioso en todas direcciones y de paso la reconfortante panorámica del Turbón bajo un cúmulo de nubes que parece quererlo engullir. Unos minutos más de esfuerzo y ya estamos en el punto más alto de la travesía: L’Amurriadó o Tusal de Santifonts a 1.795 m. Nos tomamos un breve y merecido descanso junto a la torre de vigilancia forestal recientemente instalada, mientras nos solazamos con los 360º de impresionantes panorámicas. Hasta aquí se puede llegar con vehículos todo terreno partiendo de Bonansa o de Betesa.

Ahora viene la bajada, otro fuerte descenso de más de 500 m. en dirección a Soperún y que hay que realizarlo con cuidado y cierto esfuerzo, sobre todo desde su parte intermedia ya que no hay rastros evidentes de un continuado sendero. Todos agrupados vamos perdiendo altura hasta alcanzar una canal por la que se evidencia el paso. Un poco más y ya estamos pisando las herbosas parcelas de Soperún. Se trata de unas paredes casi verticales de conglomerado que vistas desde abajo dan la impresión que no sean transitables y en su contemplación descansamos el tiempo suficiente para comer. La deshabitada aldea de Soperún a 1.240 m. forma parte del conjunto de Cornudella de Baliera, perteneciente a su vez al municipio de Arén. Sus casas, algunas con arreglos recientes, están muy dispersas y sus tierras y monte sirven para el pastoreo.

Ruta entre el Armariedo y Soperún

Son las cuatro de la tarde y… aun estamos a la mitad del recorrido. O sea que reemprendemos la marcha en dirección a Pallerol prácticamente a campo través, cruzando barrancos, zonas boscosas y de matorral, campos de cultivo despedregados y ya hace años abandonados, casetas con restos de parideras, alineaciones de terrazas, sendas preciosas en algunos tramos pero irreconocibles en otros por la ingente vegetación que las cubre y todo ello y más, acompañado por un inmenso silencio que sólo es roto por el de nuestro caminar, ya que ni pajarillos hay por estos pagos que en otro tiempo fueron tan transitados. Nos volvemos a reagrupar en el Pilaret del Coll de Espina, cruzamos la pista y continuamos descendiendo por similar terreno al comentado, contemplando de fondo durante breves minutos el núcleo de Betesa y durante algunos más el de Santorens a pleno sol. Hemos alcanzado las marcas amarilla y blanca de un P.R. que discurriendo después junto a un pequeño barranco, nos conducirá hasta lo alto del roquedo en el que asienta la pequeña aldea de Pallerol a 1.055 m., hasta la cual se puede acceder cómodamente por una estrecha y bien asfaltada  carretera al parecer no apta para grandes vehículos.

Conforme vamos llegando tomamos asiento en unos estupendos bancos situados junto a una casa en restauración sin perder de vista la reducida iglesia románica de San Ramón, obra popular del s. XII. Echamos buenos tragos de agua que amablemente nos es ofrecida por un joven matrimonio, puesto que algunas cantimploras ya hacía un buen rato que “no manaban”. Con el autobús averiado al salir, hubiésemos podido volver a Huesca desde aquí. El que llevamos es más grande y no puede resolver algunas curvas. Sabemos que nos está esperando en el cruce de Betesa, lo cual quiere decir que por el estupendo sendero señalizado en dirección a Santorens llegaremos hasta él. Antes de pisar asfalto contemplamos arruinadas casas de gran empaque cercanas al barranco d’Aulet, así como los restos del molino de Seneta. El camino a Santorens continúa al otro lado de la carretera y pocos metros más abajo ya divisamos el cómodo habitáculo desde el que regresaremos a casa. A algunas personas mayores que pasean por la carretera no les cabe en la cabeza que por afición hayamos hecho semejante recorrido. Pues ya está hecho. Aproximadamente 20 kilómetros desde el Isábena al Noguera con unos desniveles acumulados de subida y bajada cifrados en 1.225 y 1.235 m. respectivamente.