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nº 249 - 19 de Abril de 2009
EN LA SIERRA DEL GALARDÓN CON NIEVE A LA RODILLA
Un recorrido por las vertientes del Guarga, Alcanadre y
Ara.
Alto del Serrablo-Nacimiento del
Alcanadre-Borrastre-Fiscal.
Domingo 19. Después de los últimos días invernales y
lluviosos amaneció un domingo algo nuboso pero con temperaturas agradables.
A las 7’30 partió de la estación el bus completo de
senderistas dispuestos a pasar un buen día en la montaña. El largo trayecto
hasta el Alto del Serrablo por la “autopista de la guarguera” fue amenizado con
las proyecciones de José Antonio y los comentarios de Luis, el conductor.
Pasado el pueblo de Laguarta nos sorprendió una bandada de
buitres sobre la misma carretera. No estaban esperando al bus sino que, muy
atentamente, contemplaban una granja de ganado vacuno situada a pocos metros.
¿Estarían a la espera de algún espectáculo taurino? ¿Quizá su objetivo era
preparar el desayuno? Al instante arrancaron su majestuoso vuelo para tomar otra
posición y seguir en la tarea diaria de la búsqueda del sustento.
Rebasado el desvío del pueblo abandonado de Matidero
bajamos del autobús para iniciar la marcha. Eran las 9’15. El camino, algo
embarrado al comienzo, iba ganado altura en dirección a una línea eléctrica de
alta tensión a la que llegamos en unos 30 minutos. Desde este punto la cuesta es
más pronunciada y el “adoquinado” dejaba el terreno más seco. A nuestra
izquierda, hacia abajo, Matidero y frente la Sierra de Guara totalmente nevada.
La pista desemboca en unas praderas encharcadas surcadas
por un pequeño riachuelo, es el Alcanadre. Unos metros más arriba está la
surgencia donde nace el río. En esta zona hicimos un alto para almorzar al
carasol, sobre las diez y media.
Una vez repuestas las fuerzas continuamos la marcha en
dirección a unas praderas, ya cubiertas de nieve, situadas un poco más arriba, a
1600 m. Nos acercamos a un balcón natural sobre la ribera del Ara con amplia
panorámica sobre el Pirineo y el cañón de Añisclo. Allí se hizo la foto de
grupo, en la mallata de Albella.
Proseguimos en dirección a la caseta de la pradera y
ascendimos la ladera que teníamos de frente hasta alcanzar la pista que discurre
por toda la cresta de la Sierra del Galardón en la divisoria de aguas. Nos
encontramos con abundante nieve, hasta un metro, lo que dificultó algo la marcha
especialmente para los que iban delante abriendo huella. Pero pudimos
contemplar las sierras, picos y valles situados hacia el S. y N.
Llegados al vértice geodésico de Napinales, 1803 m, el
punto más alto de la excursión vimos el espectáculo de una borrasca sobre las
cumbres de Guara. Afortunadamente los negros nubarrones tomaron otros
derroteros.
El largo camino que serpentea entre el pinar y la nieve
acumulada producía cansancio en las piernas y deseos de llegar a zonas libres de
nieve. Por fin alcanzamos el camino que sube de Laguarta a Canciás y en pocos
minutos todos nos reagrupamos junto a las tablillas de dirección
Borrastre-Fiscal en el collado entre la S. del Galardón y Peña Canciás a 1678
m, que es el límite entre los términos de Sabiñánigo y Fiscal.
Cada vez se iba oscureciendo más y sin demora comenzó el
descenso por la senda balizada en dirección al barranco de San Juste, unos mil
metros de desnivel en total desde el vértice. Se trata de una preciosa senda que
discurre entre hayedos y pinares. Al principio un poco pendiente pero va
suavizándose poco a poco. Hubo que bajar con cuidado pues estaba cubierta de un
manto de hojas muy húmedas y resbaladizas.
Llegamos a un escondido abrevadero bajo un monumental tejo
y un acebo. Un pastizal de tasca entre los pinos hubiera sido un lugar idóneo
para descansar pero el estado del tiempo aconsejó seguir el descenso hasta
encontrar otro bastante más abajo. Fue necesario pasar dos pequeños barrancos
sin mayores dificultades aunque llevaban bastante agua.
Una vez cruzado el último barranco se produce la unión con
el de San Juste, en campo Pundariello. Entre el pinar y a la orilla del agua, se
hizo la parada para comer. Eran ya pasadas las cuatro de la tarde y los
depósitos marcaban la reserva. El personal se repartió en distintos lugares,
todos a la sombra porque no hubo sol, y procedió a degustar sus variados menús.
Algunos muy “apañaos” elaboraron diversas “delicatesen”
culinarias a base de reciclados vegetales. Unas inoportunas gotas de agua
pusieron en peligro la operación pero fue solventada con acierto.
A medida que los comensales terminaban de comer fueron
bajando en grupos en dirección a Fiscal por un camino ya sin dificultades. Al
final la senda enlaza con un camino forestal que remonta a la izquierda en
dirección a Borrastre. Desde aquí hacia Fiscal por la carretera.
El regreso lo hicimos por el puerto de Cotefablo con otra
sesión de curvas pero como ya estábamos entrenados de la mañana…
La próxima travesía será la
250:
Cotefablo-Pico Erata-Yésero-Gavín (C.O.R.) con comida y celebración en Biescas,
el domingo 3 de mayo del 2009. ¡Os esperamos! |