Travesía nº 250 – 3 de mayo 2009 - Cotefablo-Pico Erata-Yésero-Biescas

   

 

De celebración por el Sobrepuerto

Desde el túnel de Cotefablo al pico Erata y pasando por Yésero hasta Gavín


El pasado domingo día 3 hubo que madrugar un poco más de lo normal ya que a las tres y media teníamos la comida preparada en un restaurante de Biescas pues estábamos de celebración. Turismo del Alto Aragón, una de las secciones de senderismo de Peña Guara, que comenzó su andadura el mes de octubre del año 1.994 y que durante la temporada viene realizando dos salidas mensuales, el primer y tercer domingo de cada mes, culminó su travesía número 250.
A las ocho y media de la mañana en la salida este del túnel de Cotefablo (1.423 m.) nos dejaron los autobuses con un día claro, soleado, diáfano, y… ¡vamos, ideal! El tiempo y el Presidente de la Peña estaban con nosotros y todo montañero y senderista sabe que con unos aliados como éstos a nuestro lado el éxito y el disfrute está casi asegurado. Una senda que allí se inicia comienza a ascender pasando por encima de la boca del túnel y gana altura de forma cómoda a base de numerosas lazadas. Pronto se sale del bosque y se llega a una zona de pastizales que nos regala una magnífica vista de toda la sierra de Tendeñera realzada por los nevados picos de Sabocos, Tendeñera y Otal.
Teniendo a nuestra derecha el valle de Yésero y a nuestra izquierda el de Linás de Broto, pueblo que se ve en la lejanía, comenzamos a ascender por un camino en dirección sur hacia el collado de Otal. Conforme se gana altura siguiendo una antigua pista de las varias que por esta zona dejaron los petroleros en sus prospecciones, nos iremos aproximando a la cresta, desviándonos hacia nuestra izquierda ya que en su última fase presenta una pronunciada inclinación por lo que se impone realizar algunas lazadas. La amplia cresta (1.900 m) es un magnífico mirador que pone ante nuestros ojos una panorámica que al norte se extiende desde Peña Telera, a nuestra izquierda, hasta la zona de las Tres Sorores y que contrasta con la zona del Sobrepuerto que queda al sur y que deja entrever al fondo el pueblecito de Otal que cuenta con una encantadora iglesia del mozárabe serrablés y que fue restaurada hace unos veinticinco años por Amigos del Serrablo. La cresta hacia el este se alarga hasta el archiconocido Pelopín y hacia el oeste alcanza su máxima altura en el Erata, detrás de él queda Oturia y bastante más al sur Peña Cancias.
Con tan bellos horizontes y gana de comer que se había hecho, eran las diez y media, se imponía descanso, darle al bocadillo y comprobar y comparar la calidad de las distintas botas y sobre todo de sus contenidos. A las once y cuarto mochilas a la espalda y acusado desnivel de bajada para llegar al collado de Otal donde nos encontramos con las marcas rojas y blancas de la GR-15 que a partir de ahora acompañarán nuestros pasos. Por un terreno herboso, salteado de pinos, que asciende con suavidad nos fuimos acercando al collado del Erata. Desde aquí al pico (2.003 m) hay unos veinte minutos de fácil caminar por lo que la mayoría de los senderistas optó por hacer cima y descender a la otra vertiente campo a través pues es zona de pastizales y bajando en diagonal se realiza con sencillez. Un pequeño grupo tras atravesar en diagonal la nevada ladera norte prosiguió por la senda claramente balizada hasta llegar al collado de Yésero (1.650 m) donde se había fijado el reagrupamiento.
Por una buena y marcada senda, teniendo siempre enfrente los pueblos de Espierre y Barbenuta, se desciende por pastizales hasta el amplio collado que nos posibilita acceder a una pista que nos llevaría a los pueblos citados o bien pasar a la ladera norte que se presenta cubierta por pinos y un tupido sotobosque de bojes, gabarderas, chinebros, etc.. A través del hermoso pinar desciende la senda que en algunos tramos se hace muy incómoda de bajar, debido a lo resbaladizo de las zonas húmedas y a la fuerte pendiente, ya que la antigua senda fue cortada y ocupada por trochas que se hicieron con una gran inclinación para facilitar el deslizamiento de los troncos cuando se extraía la madera. Pasadas estas tiraderas la senda se hace cómoda y desciende a través del pinar con suavidad en múltiples lazadas que nos dejarán junto al depósito de agua del pueblo de Yésero una hora más tarde.
En la fuente que hay junto a la iglesia se paró durante un buen rato tanto para refrescarnos como para reagruparnos y emprender la última etapa hasta llegar a los autobuses. Del pueblo se sale por una estrecha carretera en dirección oeste, luego se convertirá en pista y habrá que ir atentos pues deberemos dejarla para tomar una senda a la derecha (GR-15-señal blanca y roja) que está debidamente amojonada y que nos aproximará descendiendo varios bancales hasta la orilla del barranco del Sía que baja con un buen caudal de agua. Teniendo ya a la vista las casas de Gavín, al otro lado del barranco y por encima de nuestras cabezas, hemos de pasar por una ladera de margas descompuestas que exigen un cierto cuidado al cruzarlas tanto porque rezuman humedad y están resbaladizas como porque si se pierde pie puede uno darse un inesperado baño.
Un pequeño puente cruza el Sía y sube en dirección al pueblo pero dado que los autobuses nos esperaban en el que hay en la carretera que va a Barbenuta, un poco más abajo del camping de Gavín, proseguimos por la orilla izquierda del barranco lo que nos llevó de nuevo a la pista que da un gran rodeo y que en buena parte obviamos tomando una senda que discurre entre los bancales de antiguos campos de cultivos y que termina junto al canalizado barranco del Sía. A los autobuses llegábamos a las tres y media de la tarde. Era necesario cambiarse con rapidez para que nos bajaran a Biescas donde teníamos reservada la comida.
Para el domingo día 17 esta programada la travesía que partiendo del embalse de Pineta asciende hacia el Portillo de Tella para luego bajar a Lafortunada pero dado las excepcionales cantidades de nieve que hay en todo el Pirineo será preciso evaluar la posibidad de realizarla por ese itinerario o bien buscar otro alternativo por la misma zona pero sin ascender tan alto.