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Travesía Número 393 - 17 de
Mayo. HOYA DE HUESCA.
Embalse de Belsué - Collado de
Paúles - Gabardiella - Embalse de Belsué.
UN RECREO
PARA LOS SENTIDOS
Nueva travesía dentro del
Parque y los Cañones de Guara
Ha
comenzado una preciosa mañana en esta zona más occidental del Parque de Guara,
cuando descendemos del autobús en las inmediaciones de Lúsera. Prácticamente
está lleno el pantano de Belsué y el sol todavía no nos alcanza cuando vamos a
comenzar la andadura por el camino que discurre hasta la presa. Un reciente
cartel indica un apetecible recorrido de cuatro horas bordeando los acantilados
de Cienfuens en unos 15 Km., partiendo de los 925 m. de altitud en que nos
encontramos, pero nosotros hoy vamos a hacer otra cosa: ascender a Gabardiella
pasando por los Llanos de Paúles y el Collado de la Luna del Pueyo, descendiendo
por otra ruta hasta el punto de partida.
El
recorrido hasta la presa es muy agradable por cuanto al ser llano, permite ir
calentando músculos para las subidas que nos esperan. Por otra parte se saborea
el bonito paisaje reflejado en las abundantes aguas del pantano, mientras
respiramos el apetecible olor matinal de la exuberante vegetación primaveral que
flanquea el camino. En la presa hay indicadores direccionales muy acertados.
Continuamos por la pedregosa senda que en poco trecho se torna ascendente para
ir dejando abajo el cauce del Flumen y que en esta ocasión prácticamente se
convierte en la cola del rebosante embalse de Cienfuens. El pausado caminar
permite apreciar en su conjunto los grandes farallones calizos bajo los cuales
se encuentran las prestigiosas cavidades de La Artica y El Toro así como el
recorrido hacia el embalse, la antigua central eléctrica, el dolmen, Collata de
Tabesada, etc. Vamos ganando altura y en la fuerte pendiente del bosque se
agradece la anchura y el tapizado del sendero flanqueado de violetas y otras
florecillas, hasta que llegados a una derivación de inacabada pista, ya con el
sol de frente pero acompañados de suave brisa, llegamos a la zona occidental de
los Llanos de Paúles (1.310 m). Estupenda panorámica en general, aunque
lamentable la colonización de erizones en amplias zonas que sirvieron de pasto
al ganado.
Tomamos
acomodo en la fina hierba junto a los bojes y…a almorzar que ya es la hora. Se
sigue apreciando una suave brisa y aparecen una nubecillas que van a venir muy
bien. Avanzamos unos metros hacia el este y en un punto determinado -sin
señalización- giramos prácticamente en ángulo recto hacia el norte para, pasando
junto a una arruinada caseta pastoril, iniciar el ascenso hasta el Collado de la
Luna del Pueyo (1.465 m), en donde nos reagrupamos y contemplamos unas
excelentes panorámicas que nos van a seguir acompañando durante horas.
Por fuerte
pendiente en estrecho sendero sorteando erizones vamos haciendo lazadas -hay
algunos mojones- hasta alcanzar la cima rocosa por cuya cresta (1.600 m.)
avanzamos sin ningún problema, haciendo pequeños descansos para degustar las
inmensas panorámicas que se ofrecen en todas direcciones y el impresionante
circo que forma la denominada Cuasta de Sescún. Nos sigue acompañando la brisa y
desde los pequeños llanos herbosos que atravesamos, siempre cresteando, llegamos
a la cima de Gabardiella (1.700 m.) en donde apetece permanecer un buen rato,
dejando constancia de nuestra presencia en el papel “enlatado” que se encuentra
junto al vértice geodésico. Nocito, San Urbez, Guara, Fragineto, Barranco Fondo,
Sescún…aparecen diminutos desde nuestra atalaya. Inmejorable día para hacer esta
travesía.
Efectuamos
el regreso por la misma cresta y el camino de las pedreras hacia un claro de
hierba rodeado de bojes de gran altura, en cuyas sombras nos disponemos a
saborear como comida las diversas viandas que hemos portado en nuestras
mochilas. Un sitio ideal para estar unas cuantas horas, que lógicamente no va a
poder ser, aunque antes de irnos echamos una sosegada siesta que relaja
sobradamente los músculos puestos en acción desde hace seis horas y que vamos a
poner a prueba nuevamente en el tendido descenso de 700 m. que nos espera.
Atravesamos
los bojes en dirección norte y aun cuando al principio no hay un camino bien
definido, dejando a la derecha el frondoso barranco, seguimos descendiendo en la
misma dirección encontrando algunos mojones y zonas claras sin vegetación que
nos van introduciendo en una evidente senda con multitud de prímulas, desde la
que apreciamos mucho más abajo el deshabitado caserío de Lúsera y la carretera
hacia Nocito. Hace calor y el inclemente sol nos está pegando bien hasta la zona
en que se encuentra el arruinado refugio forestal (1.235 m). A partir de aquí el
descenso se efectúa por la misma senda que llevamos, pero en fuerte pendiente.
Como vamos muy bien de tiempo hacemos paradas a la sombra, bien acogidas por
todos, para en algunos minutos alcanzar por fin el Barranco Cambón (925 m.),
que aprovechamos junto a una de sus verdes pozas para refrescarnos.
Estamos en
la carretera, ahora ya viendo la iglesia y alguna casa de Lúsera en lo alto.
Algunos minutos después de las cinco de la tarde y siguiendo la misma en
dirección a Belsué, hacemos los últimos metros de travesía hasta el punto de
partida y en el que ya nos está esperando el autobús. El remozado asfalto
discurre como línea grisácea en medio de prados, arbustos y árboles variados,
dentro del marco de este silencioso y acogedor valle, en cuyos aledaños hemos
pasado una inolvidable jornada, transcurrida durante 18 Km. de un auténtico
regalo para nuestros sentidos, mientras hemos salvado unos desniveles acumulados
de subida y bajada cifrados en 1.000 m.
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