Travesía nº 254 - BOCA SUR TÚNEL BIELSA – PUERTO VIEJO – LE PLAN D’ARAGNOUET

   

A la tercera va la vencida - Del túnel de Bielsa a Plan d’Aragnouet

El domingo 20 de septiembre, 40 excursionistas reiniciamos el programa de Turismo por el Alto Aragón de Peña Guara tras el paréntesis veraniego. Por tercer año consecutivo estaba programada la travesía que desde la boca sur del túnel de Bielsa va hasta el Plan d’Aragnouet, en Francia, pasando por el Puerto Viejo de Bielsa y que no pudo llevarse a cabo en los dos años anteriores a causa de la lluvia.

Pasadas las nueve y media de la mañana llegábamos a la explanada situada a la derecha de la boca sur del túnel de Bielsa. El día se presentaba bastante fresco, con las primeras nieves ya en los altos y con nubosidad abundante, pero no llovía, por lo que, por fin, parecía que esta vez se iba a cumplir lo de “a la tercera va la vencida” y no aquello de “no hay dos sin tres”. Antes de comenzar la excursión, y dado que el viaje desde Huesca había sido bastante largo, almorzamos. A las diez y cuarto de la mañana empezamos a andar por la senda balizada de blanco y amarillo que tiene su inicio junto a la fuente d’es Cascons y que remonta a la parte superior del túnel. Tras varias lazadas alcanzamos la base del chorro de Pinarra, la cascada que puede verse a la izquierda de la entrada al túnel cuando vamos por la carretera en dirección Francia.

La senda está muy bien trazada y va ascendiendo de forma suave, con numerosas lazadas, lo que nos permite ir progresando con bastante comodidad. Al cabo de aproximadamente una hora pasamos junto a un refugio de pastores. Desde este refugio se remonta progresivamente el circo de Pinarra hasta alcanzar una bifurcación de la senda, donde cogemos el desvío hacia la izquierda. La senda que sale a la derecha nos llevaría hasta el puerto de la Forqueta, otra de las vías tradicionales de comunicación del valle de Bielsa con Francia, aunque mucho menos transitado que el que vamos a atravesar nosotros debido a estar situado a mayor altitud. Tenemos ya el Puerto Viejo de Bielsa a la vista y también podemos ver el pequeño ibón de Pinarra en el fondo del circo. Las nubes nos impiden ver las cumbres que rodean este circo y el viento arrastra pequeñas gotas de lluvia de las nubes agarradas a la cara norte del puerto.

El Puerto Viejo de Bielsa fue el principal paso transfronterizo desde el valle de Bielsa a Francia hasta 1976, año en el que se inauguró el túnel. Durante siglos ha sido utilizado como paso de personas, mercancías, contrabando y fue el camino que muchos habitantes de esta zona y los soldados de la división 43 del ejército republicano tuvieron que recorrer en la primavera de 1938 durante la Bolsa de Bielsa en su camino hacia Francia.

Pasadas las doce del mediodía llegábamos al puerto, situado a 2378 metros de altitud, donde nos reagrupamos y aprovechamos para abrigarnos ya que la niebla francesa había salido a recibirnos. Iniciamos el descenso con visibilidad muy limitada, lo que impidió ver el magnífico panorama de la muralla de Barroude que puede divisarse desde el puerto en los días despejados. A pesar de la niebla no hubo en ningún momento problemas de orientación ya que la senda está en magníficas condiciones. Vamos descendiendo y salvamos la pendiente por medio de cómodas lazadas. Junto al camino vemos los restos de un edificio perteneciente a una explotación minera de galena argentífera y varias bocas de entrada a la mina, en las que algunos se aventuran a entrar unos metros. Estas minas podrían haberse explotado ya en tiempos de los romanos y en el siglo XV, además de plata y plomo, se extraía hierro de ellas. Entre 1755 y 1912 su explotación fue esporádica y a partir de ese año y hasta 1931 fue más a menos continua.

La senda transcurre en este tramo junto al límite del Parque Nacional de los Pirineos, delimitado por unas marcas romboidales blancas con las letras P y N y una cabeza de sarrio pintadas en rojo en su interior. La visibilidad va aumentando una vez que descendemos por debajo del nivel de las nubes. Podemos ver la planicie del valle de la Géla, hacia donde nos dirigimos, y en la ladera opuesta la senda que nos llevaría a los lagos y el refugio de Barroude.

Una vez en el fondo del valle hay que extremar las precauciones y mirar por donde pisamos ya que hay muchas vacas y todos sabemos en que se traduce su presencia… Vamos por la derecha del valle hasta unas cabañas de pastores, donde salen a recibirnos seis gallinas, cada una con el plumaje de un color diferente, que corren libres por el prado y parecen bastante familiarizadas con la presencia de gente pues incluso llegan a seguirnos durante unos metros. En este tramo cae una fina llovizna, que sin llegar a mojar, hace que decidamos posponer la comida hasta el punto en el que nos espera el autobús. La senda, paralela a la Neste de la Géla, continúa el descenso hacia Plan d’Aragnouet, ahora ya por zona boscosa en la que predominan las hayas, los abetos y los abedules. La senda desemboca en una curva de la carretera D173, y el autobús nos espera unos metros más abajo, en el desvío que sube a la estación de esquí de Piau-Engaly. Nos acomodamos lo mejor que podemos para comer y antes de iniciar la vuelta visitamos el exterior de la capilla de Notre-Dame-de-l’Assomption, conocida con el nombre de capilla de los Templarios y que forma parte del Patrimonio de la Humanidad denominado “Caminos de Santiago de Compostela en Francia”.

A las cinco de la tarde llegamos a Bielsa, donde no resultó tarea fácil encontrar lugares abiertos, pues tras la temporada veraniega muchos locales tenían sus puertas cerradas. Media hora más tarde iniciamos el regreso a Huesca, pasado por agua en algunos momentos, y a donde llegábamos pasadas las siete y media de la tarde.

La próxima salida se llevará a cabo el 4 de octubre. La excursión programada nos llevará de Oza a los barrancos de Estriviellas y de las Aguas, volviendo de nuevo a Oza.