Travesía nº 399 - 22 de Noviembre. RIBAGORZA. Alíns - Col de Fadas.

 

CAMINOS POR LA RIBAGORZA ROMÁNICA

 OTOÑAL RUTA DEL ISÁBENA AL COL DE FADAS 

La escasa lluvia de esta madrugada ha hecho que todos aparezcamos en la intermodal pertrechados con paraguas y chubasqueros. Conforme avanzamos en nuestro itinerario carretero vamos observando cómo se van abriendo las nubes, para dejar una gran ventana abierta de limpio cielo azul a la salida de los túneles del Congosto de Obarra.

Iniciamos la travesía cruzando la carretera desde el amplio aparcamiento junto al Molino de Español y sin ninguna tregua comenzamos el ascenso por húmeda senda en la que a pocos minutos somos acariciados por los primeros rayos solares. Mientras aligeramos ropa de abrigo admiramos el otoñal paisaje que nos circunda con el sonido de fondo del hoy caudaloso Isábena. Un poco más arriba enlazamos con el amplio camino pedregoso y resbaladizo que nos va a llevar hasta Alins. En prados contiguos algunas vacas degustan la fina hierba deparando una bella imagen que ojalá se perpetúe en el tiempo, a juzgar por la mala racha que atraviesa la ganadería y agricultura en general. 

En su recoleta plaza junto a la iglesia nos vamos acomodando para almorzar. No vemos a nadie, pero seguro que estamos “vigilados”. Los perros ya se encargan de anunciar  la visita. Esta localidad perteneciente  al municipio de Laspaúles (7 Km. asfaltados) ha sido bastante remozada en los últimos años, destacando su pequeña iglesia del s. XVI dedicada a S. Pedro y del mismo siglo la restaurada y cercada casa fuerte de Español, con restos de torres defensivas y flamante escudo armero sobre su portada.

De Alins nos vamos a Espés Bajo siguiendo las recién pintadas marcas del G.R.15, por un precioso camino que ha sido limpiado con exquisitez y en el que se aprecia toda su anchura original. Se han desprendido algunos tramos del tapial que lo recorre en algunas fincas, pero ya es algo habitual observado en muchos otros sitios que hemos visitado. Es un recorrido magnífico, ya no sólo por el alfombrado de hojas caídas, sino por los claroscuros y el penetrante olor otoñal de la vegetación que lo flanquea. Hacemos breve parada en la Borda Ariño comentando las distintas direcciones señalizadas como gran recorrido (G.R. 15 y 18.1) hacia Alíns, Laspaúles, Ballabriga y Espés, precisamente en unos recientes postes con el anagrama de “Ribagorza Románica”. Dejamos el limpio y marcado camino hacia Laspaúles y en pocos metros tomamos el que nos va a llevar a Espés Bajo. Cruzado el barranco de La Paúl por sus resbaladizas piedras, comienza una esforzada subida sorteando cantos semienterrados en una plataforma embarrada por la que habitualmente transita el ganado. Minutos más tarde y tras cruzar otro pequeño barranco llegamos a una bonita pradera desde la que el camino a Espés Bajo se hace muy agradable, siendo visible allá en lo alto, a la derecha, su hermano Espés Alto que hoy no visitaremos.

Hermoso rebaño en un amplio cercado con establo junto al camino. Unos metros más adelante pasamos junto a la ermita de La Piedad y las primeras casas de Espés Bajo. Su  parroquial de S. Martín -de origen románico s. XII con ampliaciones del s. XVI-, aparece majestuosa en lo alto luciendo el esplendor de su ábside tras la acertada deforestación en su entorno llevada a cabo recientemente. Ascendemos por el antiguo camino terroso que pasa bajo arco-túnel, para adentrarnos por remozada calle que  conduce hacia la plaza. Dos señoras por la calle y dos chimeneas humeantes. También pertenece al municipio de Laspaúles con acceso asfaltado. Visitamos la iglesia  y de paso el caserío que la circunda hacia el sur, para posteriormente bajar unos metros por la carretera, comer el fruto prodigado por hermoso manzano y tomar la senda de Abella, que en corto recorrido nos deja contemplar lo que queda del molino y su anexa balsa. Por un boquete de la puerta superior contemplamos algunos de los elementos que le fueron propios para la molienda y generación eléctrica. Digno de ser visitado sin riesgo, el desplome arruinará tan singular conjunto si no se remedia a corto plazo.

El precioso y ancho camino pedregoso con tramos herbosos y restos de nieve en algún prado, deja ver escasas marcas del G.R. y es fácil despistarse. Pasado el bosquecillo de pinos y cruzado el barranco de Las Navinas, en pocos minutos avistamos en lo alto el caserío de Abella enmarcado entre dos hermosos chopos desnudos, habiendo dejado el señalizado desvío al Puerto de Las Aras. Alcanzamos sus primeras casas por el sur y hacemos el merecido alto para comer en la parte alta, utilizando junto a la carretera improvisados asientos. También esta localidad pertenece al ayuntamiento de Laspaúles, articulándose su estructura urbana en torno a la pequeña iglesia parroquial dedicada a Santa Julita mártir -s. XVI-. De entre su escaso censo de viviendas pueden destacarse la gran mansión de casa Castellano y casa Costa, manteniendo esta última en su fachada y muy bien conservada, una hornacina rodeada con motivos alusivos a la Pasión de Cristo.

Retrocediendo unos metros nos adentramos por el G.R. 15 en dirección a San Felíu, para en un punto determinado abandonar este sendero y adentrarnos por otros -con restos de nieve y profusión de setas- que nos va a llevar hasta la aldea de Buyelgas -municipio de Bisaurri-, donde departimos  en animada conversación con la familia residente -madre y dos hijos- quienes amablemente atienden nuestras preguntas e incluso acompañan a un grupo en un tramo ascendente de nuestro recorrido. Hay que señalar que el otro grupo prefiere hacer el final del recorrido hasta el Col de Fadas por la asfaltada carretera. En los dos itinerarios y con sol de atardecer, las vistas son muy hermosas. Un poco más abajo queda San Felíu de Veri y la aldea de Dos. En el Col de Fadas nos juntamos los dos grupos. El autobús ya nos está esperando. Misión cumplida. Estupendos dieciséis kilómetros recorridos con desniveles acumulados de subida y bajada de 735 y 470 m. respectivamente.

Entendemos que todo no se puede hacer a la vez, pero sería injusto que no se limpiaran y remarcaran los itinerarios de gran recorrido, algunos descritos, como el que recientemente se ha efectuado o se está llevando a cabo entre Laspaúles y Bonansa por Alins. El GPS sí, pero las marcas también.