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TRAVESIA 400, VEINTINUEVE AÑOS DESPUES
UN MATINAL RECORRIDO POR LA RIBAGORZA
MONUMENTAL
En las dársenas de la intermodal están calentando
motores los tres autobuses fletados por Peña Guara para salir al monte en este
segundo domingo de Diciembre. Dos para los participantes de “Rutas por la
provincia” que hoy se disponen a efectuar la ruta núm. 120 y el nuestro de “Paso
a Paso” con la noble intención de hacer ¡¡nada más y nada menos!! que la
travesía núm. 400. Está haciendo bastante frío, pero lo mitigaremos
con la calefacción de los autobuses y el espíritu deportivo que desde siempre ha
caracterizado a los senderistas del Club.
Hemos viajado con los cristales empañados y al
llegar a Tolva ya no hay niebla, pero hay que abrigarse bien. Iniciamos la
jornada transitando por las silenciosas calles de esta bella y blasonada
localidad ribagorzana, hasta llegar a la plaza de la iglesia parroquial de Santa
María, de origen románico y transformada profundamente en siglos posteriores.
Admiramos y fotografiamos su bellísima portada del s. XII procedente del
castillo de Falls, desde el que fue trasladada en el s. XIX.
Cuando en estas estamos, aparece un señor muy
amable que se ofrece a enseñarnos la iglesia y permitir el acceso a lo alto de
la torre campanario. No lo dudamos ni un instante. El interior de la iglesia lo
vemos desde el amplio coro y ordenadamente vamos ascendiendo por la escalera de
caracol hasta las mismas campanas, justo dando los sones de las diez. Algunos
aun suben por otra escalera que sale al exterior protegido por una barandilla.
Más fotos. Siempre es una gozada estar junto a las campanas y acariciarlas con
los nudillos para percibir su sonido. Conserva dos campanas de gran tamaño,
fundidas en 1.652 y otras más pequeñas ocupando todos los vanos de esta amplia
torre. Estaríamos más rato pero lo tenemos que dejar puesto que hay que comenzar
la travesía. No obstante, el buen anfitrión y ex alguacil, nos acompaña hasta la
escuela de niños y centro médico para enseñarnos la restaurada maquinaria del
reloj que hubo en la torre visitada y que durante muchos años marcó la vida de
los habitantes alojados en las casas que conforman su compleja trama urbana.
Gracias Mariano por su hospitalidad.
Al sur de Tolva sale el camino que nos va a llevar
por el señalizado G.R. 18 en dirección al Castillo de Falls, Ciscar y
Caladrones, objetivos hoy de nuestra travesía. El cielo se va despejando, pero
caminamos todavía en sombra por un recorrido muy bonito y prácticamente llano
adivinándose a nuestra izquierda la preciosa zona que enmarca el Congosto de
Cajigar. Aun seguimos algunos minutos por este sendero principal para en un
punto determinado, tomar otra dirección a campo través desde la que es visible
la silueta del Castillo de Falls aún con las brumas matinales que lo acaban de
envolver. No tiene dificultad alguna y poco a poco nos vamos acercando a la base
de la fortaleza, para ascender junto a su vieja iglesia románica (de donde
procede la portada comentada de la parroquial de Tolva) y penetrar en el recinto
superior adherido a la cresta del cerro donde está ubicado. Estupendo sitio para
almorzar al sol bajo su espectacular torre circular (s. XI). Lástima que todo
este histórico y excepcional conjunto esté tan arruinado.
Bajando de nuevo constatamos la gran cantidad de
sillares que jalonan todo el talud hasta las inmediaciones del Mas de Falls, en
el que parece se están llevando a cabo obras de restauración. En el camino que
llega hasta él, aparte de la cadena que impide su acceso rodado y que en cierto
modo se entiende, hay otros carteles a nuestro juicio de dudosas prohibiciones.
Después cruzamos el Río Seco y nuevamente en el G.R. 18 en dirección a Ciscar,
paramos a contemplar la ruina total del Molino en las inmediaciones del Río
Cajigar. Apartando la vegetación que lo ha engullido, aun pueden apreciarse
algunos aspectos del mismo como la balsa y dos muelas pétreas apoyadas a una
descoyuntada pared. Más patrimonio perdido. Atravesado el barranco del Romeral,
en pocos centenares de metros contemplamos junto al camino una antigua fuente
hace mucho tiempo abandonada a juzgar por la exuberante vegetación que la cubre.
Aunque no mana, es un sitio muy majo para ser visitado dada la antigüedad de su
fábrica. En pocas horas se puede cortar el árbol que crece en su espacio y
desbrozar el entorno. Tarea pendiente.
Estamos ya en Ciscar y sin pensarlo dos veces
ascendemos hasta la cúspide del montículo en donde otrora asentó el castillo y
ahora lo hace la inacabada iglesia románica -de S. Miguel según reza el cartel
de su portada, o de San Cristóbal como indica otro en la parte baja dirección
Caladrones- y la modernizada Casa Castells, desparramándose el resto de
edificios por la falda del montículo. Ni que decir tiene, que merece Ciscar una
detenida visita. Sus accesos están muy bien asfaltados desde la carretera
nacional al Valle de Arán.
El G.R. 18 nos llevaría hasta Caladrones y Estaña
siguiendo, en parte, la milenaria Cañada Real o Cabañera de la Rebollosa, pero
como se ha marcado por la carretera, vamos a hacer la última etapa por un
recorrido alternativo medio campo a través y pasando antes por el barranco de
las Colominas, que nos permite acceder a Caladrones por el camino en que hay
instalado un artístico Vía Crucis. No entramos esta vez en Caladrones. El
autobús ya nos está esperando y como tenemos la comida encargada, nos vamos
hasta Benabarre para degustar el jugoso menú que nos tienen preparado en el
restaurante ARP. En su acondicionado comedor y en un ambiente estupendo damos
por concluida esta travesía, auto felicitándonos por haber llegado a la 400.
Veintinueve años ininterrumpidos de LA PROVINCIA
PASO A PASO por “caminos, senderos, montañas, pueblos…de la provincia de
Huesca” como viene figurando en todos los programas anuales de esta veterana
actividad senderista de Peña Guara. Con frío y calor, de día y de noche en las
travesías nocturnas y en las de dos días. En estos últimos años sí merece
destacar los campos de trabajo que estamos llevando a cabo en la ermita de Sis,
en el alto valle del Isábena. Con viento, lluvia, nieve, barro, llaneando,
subiendo y bajando…hemos hecho muchos kilómetros y horas deportivas, habiendo
visto infinidad de paisajes en la privilegiada extensión que depara nuestra
provincia. Afortunadamente no hemos tenido ningún percance digno de mención y
nos lo hemos pasado estupendamente. No acertamos a describir en pocas líneas, ni
aun siquiera un resumen de las vivencias experimentadas, pero por encima de todo
sí cabe señalar la cantidad de amigos que hemos hecho en tantos años, así como
el cariño y respeto que nos profesamos.
El programa para el 2.010 ya está confeccionado con
diez nuevas travesías. Paso a Paso sigue en la brecha. En Enero la
401 por la Comarca de la Litera. Feliz Navidad para todos. |