Ru75 Rutas por la Provincia - 08/05/05
ITINERARIO: COL DE FADAS - CASA RINS - ERMITA DE TURBINÉ (Santa Paula) - LASPAÚLES

VISITAS: En Laspúles, museo escultórico y sauce singular.

   
 

ENTRE PRADOS, AL PIE DEL PIRINEO 

La salida 75 discurrió, en un día veraniego, entre Coll de Fadas y Laspaúles

Esta vez hubo que madrugar un poco más. El recorrido de autobús era un poco largo; había que llegar hasta el punto más alto de Coll de Fadas. Muchos kilómetros que se utilizaron para ganar algunos minutos a las pocas horas dormidas. Seguro que a nuestro buen amigo Antonio, el  grañenense, los más de cien kilómetros se le hicieron excesivamente largos, pues las últimas curvas se le atragantaron un tanto y tuvo que echar mano de la “piedra milagrosa” que siempre lleva en el bolsillo para hacer uso de ella apretándola fuertemente en el momento que la carretera gira continuamente a uno y otro lado. Él dice que la piedra no espanta los males, pero sí el mareo. ¡Cosas suyas…!

A las 10 de la mañana los más de setenta “ruteros” iniciamos la marcha dirección este desde el puerto de montaña nombrado, situado a 1.471 m. A medio kilómetro dejamos a la derecha la abandonada Casa Fadas, con una interesante  iglesia, lo que da que pensar que quizá en el pasado hubo más casas habitadas de las que ahora se observan. Al momento, un giro hacia la izquierda para contemplar al norte una hermosa vista al fondo. Recorridos unos 1’7 kilómetros por pista y tras cerrar la puerta que delimita la finca de Casa Rins, parada para almorzar; el descanso se demora algo más de lo previsto, pero el cuerpo necesitaba el bocata y los minutos de pradera para eliminar la sensación del autocar.

   

Preparados para la salida

Después del almuerzo se camina mejor

   

Reanudamos la marcha por campos verdes cubiertos de flores que hacen las delicias de los de la “cámara digital” que se ponen morados sacando fotos a todo lo que se pone delante. La pista se eleva en dirección este hasta llegar al collado (1.600 m) con preciosa vista del Turbón. Ya en descenso se distingue Casa Rins. Se trata de un conjunto de casas levantadas a 1.565 m, compuesto por una espectacular torre, vivienda de tres cuerpos y edificios de apoyo; todo ello propiedad de los Solana, familia que está llevando a cabo una profunda rehabilitación en toda la construcción. Son llamativos los dos escudos heráldicos sobre otras tantas puertas; figura en ellos, además de un águila, la fecha de 1316. Ante todo, hay que destacar el magnífico recibimiento de los propietarios, Ramona Pallás y sus hijos Charo y Fernando Solana, que se tomaron la molestia de enseñarnos detenidamente toda la hacienda para disfrute del grupo de senderistas. Después de la larga visita, las despedidas y de nuevo a caminar; desde la lejanía, una última mirada hacia Casa Rins, aún se distinguen las figuras de Ramona y sus hijos… ¡Hasta siempre, amigos…!  

Por senda que se pierde en algunos momentos, varios cerezos asilvestrados de gran tamaño mantienen las últimas flores. Cruzamos la alambrada y una nueva subida nos lleva a la zona más alta de la excursión (1.600 m); en las cercanías, un par de carretones metálicos utilizados para guardar la hierba que sirven de alimento al ganado. Desde aquí, el Turbón, Cotiella y los Eriste en una visión panorámica semicircular.

   

En la lejanía, Casa Rins

Descendiendo hacia Villarué

   

En poco más de un kilómetro, en suave bajada, llegamos a Villarrué (1.540 m), lugar que en 1385 pertenecía al condado de Ribagorza. Tiene una sola calle y los edificios destacan por su tono rojizo. Destacan Casa Palasí, con espléndida portada del s. XVIII y la iglesia románica dedicada a San Esteban.

Sobre el kilómetro 10 del recorrido, al final de una subida, en la cima de una pequeña loma contemplamos la ermita de Santa Paula, también conocida como Turbiné o Turbidé. Se trata de una construcción que ha llegado hasta nosotros casi en su estado original, cuya planificación sigue las características típicas de nave rectangular única y ábside semicilíndrico orientado a oriente. Después de repasar el arte, un rato para disfrutar de la naturaleza ya que desde este altozano se contempla el impresionante Turbón, la Sierra de Chía y los picos Gallinero y el Basibé. 

Tras volver nuevamente hacia Villarrué, sin pasar por el núcleo urbano que dejamos a la izquierda, repecho con algo de pendiente para llegar con el último esfuerzo sobre las 14’30 horas a Laspaúles, lugar del Alto Ribagorza, a 1.430 m, emplazado en la orilla derecha del río Isábena. Cuenta con una escuela taller de restauración de obras de arte. Antes de comer, visita al Museo de Escultura al aire libre con obras de diversa temática realizadas en hierro por Domingo Subías.

   
Puente Viejo de Suils

Ermita de Santa Paula

   

La comida en la Residencia a base de potaje o “recao”, ensalada, carne de cordero a la brasa y de postre arroz con leche… y café. Tras éste, visita al fresno del “puente viejo de Suils”, con más de 6 m de circunferencia que se encuentra en la orilla izquierda del río Isábena, dentro del área recreativa construida a las afueras de la población. Fue el colofón al estupendo día pasado por el grupo, en cuyos componentes se nota el cambio de color en la piel motivado por el sol y calor que nos acompañaron a lo largo de la jornada. En el largo viaje de vuelta, un recuerdo para la próxima “Ruta” de junio por tierras del Valle de Benasque y una larga siesta, que tiempo hubo para todo.