Ru76 Rutas por la Provincia - 12/06/05
ITINERARIO: CERLER (Urbanicación Belarta) - MIRADOR DE LA MINA - BALCÓN DE BELARTA - CERLER - BENASQUE

VISITA: Castejón de Sos

   
 

EN LA MANO, CUMBRES DEL PIRINEO

 La salida 76, realizó un interesante recorrido por el Valle de Benasque

Salida temprana ya que a las 7,30 de la mañana los sesenta senderistas de Rutas subíamos al autobús con destino a la comarca del Ribagorza, concretamente al Valle de Benasque. Las caras marcaban o bien algo de sueño o bien que algunos, al pensar en la fecha de la excursión, creían que habría examen de fin de curso. Da para pensar que no tendrían la conciencia tranquila... A las diez se llegaba a la urbanización Belarta de Cerler (1.600 m aprox.); se decidió que lo mejor sería comenzar la marcha después de  realizar el almuerzo para hacer de tirón toda la marcha y, además del bocata que llevamos personalmente, algunos tuvimos la suerte de degustar esos postres ya conocidos en la Peña como “sabores de Grañén”.

A las 10,30 dio comienzo la caminata con dirección norte, en una primera etapa de la excursión que nos llevaría al denominado “Balcón de Belarta”. La dirección tomada es la denominada “Pista de la Mina”, hermoso itinerario desde el que se contemplan magníficas panorámicas no sólo de la población de Benasque sino, igualmente, de las diversas cumbres que vamos repasando: tucas de Ixeia, tuca del  Dallíu (pico de Estós)... Una mesa informativa nos aclara dudas sobre la antes mentada mina de plomo argentífero y los restos que quedan de las instalaciones para su transporte; así hasta llegar, después de recorrer poco más de dos kilómetros, hasta el “Mirador del Valle” (1.710 m), con nueva mesa explicativa de la zona dedicada a “El bosque y su fauna”; en sus textos y fotos nos recuerda los zarzales y bojes que nos encontraremos, así como los pinos silvestres, quejigos, robles y avellanos que veremos a lo largo del camino.

   

Agradable paseo y buena compañía

No hay que perder detalle

   

Unos cientos de metros más de andadura por pista hasta llegar al barranco de Roviella, de aguas casi continuas con un interesante panel que nos describe “Los pastizales y la roca desnuda”; la pena es que estos paneles, realizados sin una protección cenital, tienen una corta duración; sería conveniente dotarlos de un tejadillo para evitar la rápida degradación. En este lugar acaba  la pista y comienza un precioso sendero lleno de humedad que hace recordar a los compañeros de viaje el contraste con la tierra baja que sufre una extrema sequía. Un kilómetro y llegada al “Mirador de Belarta”. Extraordinaria panorámica del valle de Estós y del valle de Benasque. Desde él tenemos a nuestros pies la presa de Paso Nuevo o Senarta, y casi al alcance de la mano el majestuoso Perdiguero al oeste y el Mall Pintrat y el fondo del valle de Benasque al norte. Unos minutos más disfrutando de estas vistas y retomamos nuestros pasos para llegar cerca del lugar donde comenzamos la marcha. Antes de llegar a la urbanización, giramos a la derecha para adentrarnos en el pueblo de Cerler y visitar algunas de sus construcciones más típicas.

   

Observando el paisaje y las mesas informativas

…y al fondo, Valle de Estós y Perdiguero

   

A partir de esta localidad, por la senda utilizada en la antigüedad, continua bajada para salvar los aproximadamente 400 m de desnivel hasta el punto de destino. Descenso que cruza la carretera un par de veces hasta una bifurcación que lleva por un terreno que forma curiosas formaciones geológicas; son los últimos dos kilómetros que llevan a la localidad de Benasque, fin de travesía. Aquí unos minutos de espera para recoger alguna “oveja descarriada”. Son las dos y media y tras recorrer los pocos kilómetros que separan Benasque de Castejón de Sos, nos sentamos a la mesa en el Hotel Pirineos donde la familia que lo regenta nos presentó un menú compuesto por ensalada templada, bacalao con piperrada y macedonia de postre, amén del café para cerrar la comida. Sabrosa y con excelente trato.

La visita cultural transcurrió por el casco de Castejón comenzando por la rehabilitada iglesia antigua, hoy convertida en activo Centro Cultural del Valle, continuando con un repaso a la arquitectura donde cabe reseñar las hermosas casas Cuberas, Tonet y Castell. Concluida la visita, sobre las cinco y media de la tarde acomodo en al autobús para el largo viaje de regreso y antes de la siesta algunos comentarios sobre lugares pendientes de visitar en las ya cercanas vacaciones veraniegas.

 A disfrutar, amigos, teniendo en cuenta que Rutas nos espera en el mes de septiembre para el recorrido previsto por la comarca de la Jacetania con principio en el Monasterio Alto de San Juan de la Peña y final en Ena, tras pasar por Botaya. ¡Feliz verano!