Ru79 Rutas por la Provincia - 13/11/05
Puente del río Blanco – Camino de Espés – Paso de la Croqueta – Ballabriga – Puente barranco de la Sierra.

Visita: Beranuy, puente e iglesia románicos.

   
     

LLUVIA POR SENDEROS DEL RIBAGORZA

La salida 79 efectuó un recorrido típicamente otoñal: lluvia y bellos colores 

Cita obligada en la estación Intermodal. A las 7’45 de la mañana, setenta y dos senderistas, bien pertrechados con ropa de abrigo y también para preservarse de la lluvia, se preparan para lanzarse a la aventura por la comarca de la Ribagorza. Y, ciertamente, los comentarios no eran referentes a si cabía la posibilidad de caída de lluvia sino la cantidad que nos podía caer encima dadas las previsiones expuestas por los especialistas. Todo ello como respuesta de la sabia naturaleza a nuestra petición de agua planteada en la excursión del pasado mes de octubre por la zona de Lizara donde la sequía que se sufría era muy preocupante.

El domingo pasado, viaje por buena carretera. En Graus, desvío para coger la A-1606 que nos lleva al lugar de arranque de esta marcha. Así, llegamos a Obarra donde nos adentramos en el congosto del mismo nombre, en el corazón del Valle del Isábena; éste, con una dirección N-S constituye el eje de la Ribagorza al estar intercalado a modo de cuña entre los del Ésera y el Noguera Ribagorzana. Valle que, por otra parte fue, desde tiempo de los romanos, una de las vías de penetración más frecuentada y, a partir de los siglos del medievo, un importante eje espiritual cuyos ejemplos los tenemos en las innumerables e importantes construcciones religiosas.

     

 

La decisión

 

Las setas

     

Hora y media de viaje y a las 10 comenzamos la marcha, bien preparados para protegernos de la lluvia que no tardaría en aparecer, por una pista ascendente que tiene su inicio en el puente sobre el río Blanco. Nos encontramos a 1.195 m.s.n.m. Unos zig-zag por dicha pista y en un cuarto de hora aparece la señal que hacia el oeste se dirige hacia Las Paúles (1.240 m.) y hacia el sur, ascendiendo, indica la dirección a Ballabriga, a donde nos dirigimos. Unos cientos de metros más de subida y un nuevo cartel nos indica que a la izquierda hemos de adentrarnos en el bosque para seguir nuestro itinerario (1.240 m.). Por senda marcada avanzaremos a partir de aquí recorriendo de este modo la mayor parte del camino previsto.

            Más de cuatro kilómetros nos separan del paso de la Croqueta, recorrido que se hace bajo una persistente lluvia que comenzó a caer de forma persistente al adentrarnos en el bosque; por la senda, la marcha se hizo más dura por la molestia del agua pero no por ello dejó de ser menos espectacular; la belleza de las montañas cubiertas de bruma y los colores otoñales de los robles ya en la última fase de la pérdida de sus hojas resaltaron a lo largo del trayecto de esta marcha de “Rutas”.

     

 

Otoño

 

Calzada de la croqueta

     

Hacia el kilómetro 4 pasamos por el cauce del barranco de Garanta (1.200 m.) y a partir de aquí comienzo de una subida, donde se observan unos magníficos robledales, que culmina en uno de los lugares más espectaculares de la excursión, el paso de La Croqueta, puerta natural que permite el tránsito por la base de la llamada Roca del Castell desde cuya cima se observa una impresionante vista del monasterio de Obarra y su entorno. Aquí parte del grupo hace una parada no sólo para reponer fuerzas, sino, sobre todo, para saborear el paisaje; otro grupo continúa la marcha y realiza el descanso en el pueblo de Ballabriga,  distante 1.880 m. de la carretera general. Las casas de este núcleo urbano, habitado hoy día por sólo cinco habitantes, están reformadas en su mayoría. Tiene una iglesia de estilo popular dedicada a San Esteban y una ermita, San Miguel, en estado ruinoso. Tras charlar con un par de vecinos, recorremos los escasos 2 kilómetros que nos separan de los autobuses y ya en ellos, nos acercamos a la cercana población de Beranuy, donde se lleva a efecto la visita cultural antes de comer.

     

 

Desayuno con agua, pastas de Tere y vino de Azagra

 

Monasterio de Obarra

     

Atravesamos este lugar, dividido en dos barrios que se comunican por un bello puente de estilo románico recientemente consolidado y restaurado; buena la reforma de consolidación, pero desacertada en la terminación del pretil, rematado con unas losas de piedra que chocan con las características de la piedra que compone el resto de la construcción. Tras cruzar el río Isábena por dicho puente, nos acercamos hasta la iglesia románica de La Asunción, en la parte alta del pueblo. Destaca en esta iglesia la torre original, ejemplar único en el Pirineo. De planta cuadrada, remata con un tejadillo a cuatro vertientes por el exterior y cúpula piramidal por aproximación de hiladas en el interior. Los arcos del campanario en el piso superior abren a los cuatro puntos cardinales, bajo una galería de ventanas ajimezadas de medio punto que apoyan en capiteles trapezoidales y mainel de sección cuadrada.

     

 

¡ Que peña !

 

Puente de Beranuy

     

Tras la visita, comida en Casa Custodio, en La Puebla de Roda, a base de patatas marinadas, ternera en salsa, brazo de gitano con nata y para finalizar un café, todo muy bien elaborado. Sobremesa que algunos componentes de la excursión aprovecharon para pasear por las calles porticadas de la población. Ya de noche, viaje de regreso bajo la lluvia y un recuerdo para la próxima excursión, última del año, que recorrerá el entorno del castillo de Loarre, en la Comarca de la Hoya de Huesca.

 

   

Ermita. Beranuy Alto. Isábena