Ru 80 Rutas por la Provincia - 11/12/05
ITINERARIO: CASTILLO DE LOARRE - CAMINO DEL PUZO - CERRO DE LA COLLADA - VALDELUGAS - CASTILLO DE LOARRE.

VISITAS: Santa Agueda.

   

SENDEROS Y  PAISAJES MEDIEVALES 

La salida 80 recorrió a lo largo de la jornada el entorno de Loarre

Caras alegres en los minutos previos a la salida número 80 de “Rutas por la Provincia”; parecían barruntar que el día sería, como así fue, de los de guardar en la memoria. Jornada que iba a transcurrir con tiempo espléndido por tierras de la comarca Hoya de Huesca/Plana de Uesca lo que representaba, para empezar, un viaje de pocos kilómetros en autobús y más tiempo para la convivencia en grupo. A las 8,15 del pasado domingo, partida de los setenta excursionistas tomando la carretera en dirección a Ayerbe. 

En veinte minutos, después de coger el desvío en dirección a Bolea, dejar esta población a un lado y seguir hacia Loarre, hacemos la primera parada  poco antes de llegar a esta población; descendemos de los autobuses y emprendemos una primera andadura de poco más de un kilómetro, distancia que separa la denominada Cruz de Puchamán de la ermita de Santa Águeda, primer punto de destino.

 Situada en un tozal, hoy con bellas panorámicas de la sierra limpia de nubes al dirigir la vista al norte, y de La Sotonera mirando al sur, con tonos para fotografiar por el contraste del sol con la escarcha matinal, esta pequeña ermita de estilo románico está bajo la advocación de Santa Águeda; a primera vista destaca la portada, con cinco archivoltas, la primera con moldura pequeña de bocel, las tres siguientes con bocel de mayor diámetro y la última, en el intradós, con moldura de rollos. Sobre la clave, entre dos ménsulas, se observa un crismón muy desgastado. Completan dicha portada cuatro capiteles decorados, actualmente sin fuste. Se echa en falta también el posible ábside de la cabecera, desaparecido. 

 

Desde lo más alto del tozal visionamos la zona de la sierra que recorreremos a lo largo de la excursión; vuelta hacia los autos y en pocos minutos accedemos a la explanada donde se encuentra el aparcamiento del Castillo de Loarre. Parada, unos minutos para almorzar y preparar el cuerpo para la ascensión que nos espera desde el comienzo del recorrido. Nos encontramos a 1.070 m.s.n.m. y poco a poco, por senda balizada comenzamos la subida. Cruzamos una pista, poco más adelante aparece una primera señalización que indica la dirección de Pusilibro a la derecha y Rasal a la izquierda; cogemos esta última. El camino se empina y la ropa ya comienza a sobrar a pesar del frío. Así hasta encontrarnos con un cercado. Antes de pasar por él, nos desviamos unos metros para contemplar una preciosa vista de La Sotonera y a nuestros pies, el magnífico Castillo de Loarre; no sé si será “El Reino de los Cielos” pero, sin duda, sí que es una de las más impresionantes fortalezas medievales de la península… y eso lo asevera el que suscribe, originario de la meseta castellana, donde no faltan construcciones de esta índole. Cruzamos y cerramos la valla, tomamos entre tres direcciones la del centro, que es la que nos va a llevar por el interior del pinar, sin dejar de subir en ningún momento, al bello paraje de Plandelugas (1.275 m.). Pasamos por una caseta a la que no le vendría mal una rehabilitación del tejado caído y unos cientos de metros más adelante, observamos la balsa, hoy totalmente helada, que abastece de agua al castillo. 

 

Tras cruzar la explanada, tomamos una pequeña vaguada, igualmente balizada, por la cual seguiremos ascendiendo entre pinos, bojes y erizones; una señal nos indica que también podemos girar a la derecha para alcanzar la cima del Pusilibro o, como en la anterior bifurcación coger, así lo hacemos, la senda de la izquierda que nos lleva a Rasal. Al llegar de nuevo a la pista recorremos por ella unos cientos de metros, a la derecha unos peldaños de madera nos guían hacia el sendero marcado que nos lleva directamente al collado denominado Fuenfría (1.400 m.), ya con vistas de la vertiente norte de la sierra por la que estamos caminando a lo largo de la mañana. Un último esfuerzo y por pista totalmente cubierta de nieve, con alguna que otra caída, ascendemos al Cerro de la Collada (1.466 m.), punto más alto de la excursión donde, rodeados de antenas y repetidores, contemplamos un buen rato las bonitas vistas que se pueden observar de las dos vertientes serranas en un día claro como hoy. Al norte, la blanca cordillera pirenaica y al sur la tierra llana, cubierta al fondo de las nieblas propias de esta época.

Nos quedan para llegar al punto de partida unos 6 kilómetros que se hacen en continua bajada; largo descenso por pista ancha que aprovechamos en cuadrillas para tratar diversos temas y dar un repaso a temas diversos además de repasar las diez excursiones que con “Rutas” hemos recorrido a lo largo de diversas comarcas de la provincia. Dejamos el desvío de Santa Marina (1.200 m.) a la derecha y caminamos unos 2 kilómetros más hasta llegar a la carretera de acceso al castillo (1.070 m.); en la explanada del aparcamiento nos esperan los autobuses.

 

En ellos nos acercamos hasta Loarre; nos dejan a la entrada y realizamos un último paseo hasta la hospedería de la villa donde Jorge nos ha preparado un variado menú. Tras el café, se puso punto y final a la campaña del 2005 con reparto de libros a los más fieles del año, un sorteo de varios regalos sorpresa entre los asistentes y las frases de rigor de Santiago, repasando los itinerarios del 2005 y agradeciendo a los presentes la fidelidad a este grupo de Peña Guara que intenta año tras año dar a conocer  los lugares más interesantes de la provincia. La fiesta continuó amenizada por los “artistas” de “Rutas”, Alberto Banzo y Toño García que con gaita y guitarra llenaron de música y alegría el local haciendo partícipes a todos. 

Regreso a Huesca; en la estación, el deseo de que el año concluya felizmente y el compromiso de encontrarnos la segunda semana de enero del próximo año. Tenemos que recorrer senderos del histórico Sobrarbe. P.A.