|
Tras la breve visita
a Moscú, la ruta hacia el desierto del
Gobi fue bonita y difícil para ir en
bici, por las condiciones del terreno y
el calor; contemplamos las maravillas
naturales y la dureza de vivir en esta
inmensa extensión de tierra, para
después visitar Kharkorin, la antigua
capital del imperio de Gengis Kan y sus
templos budistas arrasados por el
comunismo, y volver a la capital, Ulan
Bator.
Allí vivimos uno de
los platos fuertes del viaje, el Naadam,
la fiesta nacional en la que celebran
durante 3 días los tradicionales
combates de lucha, carreras de caballos
y tiro con arco, aparte de las
ceremonias y el extraordinario ambiente
que acompañan a este evento.
Y a pesar de ir con
los días contados, todavía tuvimos
tiempo de pedalear tres días más por
parajes más agradecidos. |
|
|