Ya ha pasado otro año mas y de
nuevo cumpliendo con la tradición del cambio de
libro de firmas del Pico de Guara esta año con
mas ilusión si cabe por la conmemoración del 75
aniversario de la fundación del club Peña Guara,
en este año 2007 que estamos a punto de comenzar
repleto de grandes acontecimientos montañeros no
podía faltar el libro de la cima de Guara
debidamente dedicado y rubricado por el
presidente del club Manolo Bara puso en manos
del grupo de montañeros formado por Antonio
Gabas, Jesús Silano, Jose Fabana, Isidro Herranz
y Antonio Beired.
Es una vieja tradición de las
sociedades montañeras, la de poner a disposición
de los excursionistas un libro en el que puedan
plasmar sus sentimientos una vez alcanzada la
cima. Se suele hacer en picos muy
característicos y esos álbumes acaban siendo
auténticos tesoros. En ellos se pueden ver y
leer, además de expresiones de lo más
variopintas, relatos de la ascensión, poemas,
dibujos, caricaturas y dedicatorias. Para que
esto funcione se cuenta con la complicidad y el
respeto de los montañeros, que hace cada uno
suyo el libro, de modo que al final del año, y
en el momento de darle el relevo, se puede
apreciar que está en perfectas condiciones.
Signo que merece el aplauso y el agradecimiento.
Además de los tesoros que ha dejado la llegada a
Guara de multitud de montañeros, en la
biblioteca de la entidad, figuran también, entre
otros, los libros de Monte Perdido (1965) y Peña
Blanca (de 1950 a 1965), pero es posible que
haya también -cuestión de bucear por los baúles-
libros de otros picos y de mayor antigüedad.
Decidimos la ascensión por calcón,
el día ideal si no por la baja temperatura unos
2 grados bajo cero parecía un día de primavera,
esto acarreo algún equilibrio por encima de las
piedras para poder cruzar el barranco que a
diferencia de otros años estaba completamente
congelado por estas fechas, en este bajaba con
un caudal de agua importante, esta pequeña
incidencia fue prácticamente lo mas destacable
de la ascensión ya que el resto discurrió como
si la ascensión se hiciera en el mes de abril
con todo a nuestro alrededor verde e incluso en
algunos arbustos estaban con florecillas.
A
pesar de su modesta altitud en comparación con
los cercanos picos pirenaicos, su ascensión, no
debemos considerarla como una actividad inferior
y bien merece la pena. El desnivel a superar es
de aproximadamente 1200 metros (como muchos de
los tres miles más habituales), con un recorrido
bastante largo. Durante la primera parte se gana
muy poco desnivel pero el camino recorre un
paisaje muy bello, inicialmente por bosque luego
se pasa por la ermita de la Fabana del siglo
XII en estado de semiruina para desembocar en el
estrecho barranco.
Aquí, el camino sigue el curso del río y tuvimos
que ir buscando con habilidad cual es la mejor
alternativa para ir cruzado de un lado a otro.
Esta parte del camino puede ser bastante
variable en función del cauce que lleve el
barranco, pero en cualquier caso es uno de los
tramos más bonitos del recorrido. Poco a poco el
barranco se irá ensanchado y convirtiéndose más
en un valle. En ese momento deberemos prestar
atención pues encontraremos una primera
bifurcación. Tomamos el sendero de la derecha
señalado entre dos mojones de piedras, de tomar
el de la izquierda no llevaría al Fragineto.
El camino va ascendiendo
suavemente por un bosque de tejos, pinos,
robles, acebos y bojes. Más tarde encontramos
una nueva bifurcación, esta vez el camino más
evidente va hacia la izquierda, pero nosotros
tomamos el de la derecha y que esta marcado con
un mojón, aunque al principio parece más el
cauce del río que un camino. Se trata del
sendero “revienta culos” por lo empinadas de
algunas de sus pendientes. El sendero va ganando
altura hacia el fondo del valle donde se
encuentra el collado de Petreñales. Poco antes
de llegar al collado nos desviaremos hacia
nuestra derecha (mojón) para alcanzar el Raso de
los Hongos.
Continuamos hasta un visible collado donde
abundan los erizones y desde éste retomamos
dirección Norte, ganando altura por unos
resaltes rocosos. Continuamos atravesando una
pequeña meseta y continuando la misma dirección
hasta la cresta que desciende de la cumbre del
pico de Guara. Alcanzamos la cresta próximos a
la gran pedrera de la cara Sur y desde aquí
hasta la cima, bien por la misma cresta o un
poco por debajo de su vertiente.
Por fin la cima, todo a nuestros
pies el día de postal claro y limpio, la
temperatura agradable lo cual invitaba a estar
mucho mas rato contemplando esta magnifica
panorámica, a diferencia de otros años que nos
encontramos nieve y mucho frío en este solo
piedras como en las fotografías se puede
observar , (algo esta cambiando).
Aprovechando la benigna
temperatura decidimos comer en la cima y brindar
por el año que viene el 2007 en el que
celebramos el 75 aniversario de la fundación del
club Peña Guara lo cual ya quedo patente junto
con el libro de firmas una lamina plastificada
indicando dicha celebración.
El retorno, felices y contentos
de tener en nuestras manos el libro de firmas
después de todo un año ese tesoro elaborado por
cientos de montañeros que espontáneamente
escriben en el y que al leer muchos de sus
párrafos hace que se te encoja el corazón por el
sentimiento con que esta escrito, como decía al
principio una verdadera joya.
Feliz año nuevo a todos.