30-12-2007 - Cambio del libro de firmas de la cima de Guara.
 

No podía faltar en la celebración de este 75 aniversario de Peña Guara el ya tradicional cambio de libro de firmas de la cima de guara que todos los años se renueva, este año con mas motivo ya que se retira un libro un poco mas especial, preparado con mas ilusión y cariño si cabe, tendría que ser un libro donde se iban a plasmar todo tipo de historias y anécdotas de los montañeros que ascienden a esta cima en este año de innumerables celebraciones organizadas por el club Peña Guara, además casi todas relacionadas o vinculadas con la Sierra de Guara, por ello el año pasado por estas fechas dejamos a conciencia un buen libro con el fin de que se estropeara lo menos posible teniendo que soportar las condiciones climatológicas adversas de la cima de Guara y aguantara en buenas condiciones todo un año el cual se presentaba de lo mas movido y atractivo.

Como colofón de este 75 aniversario podríamos decir que este es el último evento y como tal no podía ser menos que los celebrados anteriormente durante este año, después de pensar como y que hacer decidimos subir a la cima uno de los decorados del 75 aniversario, presente en todas las pruebas y actos, este no podía ser menos. 

 

 

Con una mañana muy fría partimos los dos coches desde Huesca en dirección a la Tejería lugar situado en la misma falda del Tozal de Guara, lugar mas habitual de partida para acometer la ascensión normal al tozal de guara por su cara sur, o ascensión por las gargantas de la Fabana, después de pasar las localidades de Bandalies, Sipan, Coscullano etc. Tomamos a la izquierda en dirección al Pantano de Guara (Calcon) para llegar a Casa Estebañon donde se termina la carretera asfaltada, tendremos que recorrer un corto tramo de camino para llegar al lugar llamado La Tejeria desde donde empezamos a caminar los 6 integrantes de la expedición compuesta por Antonio Gabas, Jose Gabas, Isidro Herranz, Manu Contreras, Antonio Beired y la incorporación femenina de Gemma  Cajal.

A pesar de su modesta altitud en comparación con los cercanos picos pirenaicos, su ascensión, no debemos considerarla como una actividad inferior y bien merece la pena. El desnivel a superar es de aproximadamente 1200 metros (como muchos de los tres miles más habituales), con un recorrido bastante largo. Durante la primera parte se gana muy poco desnivel pero el camino recorre un paisaje muy bello, inicialmente por bosque luego se pasa por la ermita de la Fabana del siglo XII en estado de semirruina para desembocar en el estrecho barranco. Aquí, el camino sigue el curso del río y tuvimos que ir buscando con habilidad cual es la mejor alternativa para ir cruzado de un lado a otro. Esta parte del camino puede ser bastante variable en función del cauce que lleve el barranco, en esta ocasión el cauces estaba prácticamente seco, en algún tramo donde había agua estaba totalmente congelada, es lo que pasa cuando no llueve, en cualquier caso es uno de los tramos más bonitos del recorrido.

 

Poco a poco el barranco se irá ensanchado y convirtiéndose más en un valle. En ese momento deberemos prestar atención pues encontraremos una primera bifurcación. Tomamos el sendero de la derecha señalado entre dos mojones de piedras, de tomar el de la izquierda nos llevaría al Fragineto.

 

 

El camino va ascendiendo suavemente por un bosque de tejos, pinos, robles, acebos y bojes. Más tarde encontramos una nueva bifurcación, esta vez el camino más evidente va hacia la izquierda, pero nosotros tomamos el de la derecha y que esta marcado con un mojón, aunque al principio parece más el cauce del río que un camino. Se trata del sendero “revienta chulos” por lo empinadas de algunas de sus pendientes. El otro sendero que además esta ahora indicado con un letrero “collado Petreñales”  es mas suave pero un poco mas largo, dicho sendero va ganando altura hacia el fondo del valle donde se encuentra el collado de Petreñales. Poco antes de llegar al collado nos desviaremos hacia nuestra derecha (mojón) para alcanzar el Raso de los Hongos.

Continuamos hasta un visible collado donde abundan los erizones y desde éste retomamos dirección Norte, ganando altura por unos resaltes rocosos. Continuamos atravesando una pequeña meseta y continuando la misma dirección hasta la cresta que desciende de la cumbre del pico de Guara. Alcanzamos la cresta próximos a la gran pedrera de la cara Sur y desde aquí hasta la cima, bien por la misma cresta o un poco por debajo de su vertiente, en la cual todavía queda un pequeño nevero, restos de la nevada de semanas atrás todo un hallazgo en los tiempos que corren.

 

Por fin la cima, este año por lo menos tiene nieve aunque solo sea en su cara norte, el día es muy bueno, precioso un sol envidiable sobre todo por los del valle que están totalmente tapados por la niebla en todo caso un poco de viento sin llegar a ser molesto pero muy frió, podemos ver con claridad el pirineo en todo su esplendor pero con muy poca nieve.

La celebración en la cima del todo emocionante plantando el decorado con la fotografía de los que aquí estuvieron en el año 1932 y podernos hacer una fotografía con estos pioneros del montañismo de Peña Guara, casi nada el honor que esto supone, la verdad es que a merecido la pena el esfuerzo de cargar con semejante invento, ¿verdad Isidro?

 

 

Seguidamente solo nos queda retirar el libro viejo y dejar este nuevo. Desde aquí dar las gracias a todos los montañeros por el buen trato y cuidado del libro que después de todo un año esta casi como el primer día,  menos sus paginas interiores todas ellas repletas de poemas, dedicatorias, relatos de la ascensión e innumerables anécdotas que en definitiva pasan a ser historia documentada del club. Como el tiempo parece estable y se esta de lujo decidimos comer en la cima para recrearnos mas vista, esta vez el menú se quedo un poco corto, mejor dicho cambiado ya que la información del tiempo daba para hoy nieve y frío, una sopita al hornillo, chorizo de jabalí, embutidos de la tabla nueva, frutos secos, café y cava.

 

El descenso lo realizamos por las pedreras de la cara sur o la también llamada Canal del Abadejo, la vía mas rápida desde luego pero también incomoda para el que no este acostumbrado a bajar por este tipo de canales llenas de piedras, junto al desnivel que ofrece la pendiente que es bastante inclinada, unos metros antes de donde termina la pedriza hay que tener cuidado de no pasarse y girar por la senda un poco tapada de la izquierda que nos llevara al Raso de las Víboras, continuamos el camino de descenso hasta el barranco de Calcón el cual debemos cruzarlo para encontrarnos con el camino que viene de la ermita de La Fabana en este punto giramos a nuestra izquierda para volver por el mismo camino de esta mañana que nos dejara en el aparcamiento de la tejería. En el cual nos encontramos con dos montañeros de Lérida los cuales también avían estado en Guara, cual fue la sorpresa que uno de ellos fue el que nos fotografió en la cima el año pasado por estas fechas, ¿que embrujo tendrá Guara que cautiva a tanta gente?.

 

Antonio Beired