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JORNADA MONTAÑERA EN LA SIERRA DE VICOR Este último domingo de Octubre y para celebrar el anual evento senderista que por octavo año consecutivo venimos celebrando en Aragón, es la Sociedad Cultural y Deportiva “Comuneros de Calatayud”, la encargada de organizar junto con la Federación Aragonesa de Montañismo esta jornada lúdico-deportiva que nos disponemos a iniciar. Después del fuerte madrugón y aun a pesar del cambio horario, el caso es que a las 8,30 de la mañana nuestro autobús está aparcando en la explanada del Ferial de Calatayud. Hace un día estupendo. De las seis rutas previstas, en Peña Guara nos inscribimos con antelación, para realizar la de Sediles-sierra de Vicor-Sediles, de unos doce kilómetros aproximadamente. En consecuencia se nos hace entrega del plano correspondiente así como de un pañuelo, que la mayoría anuda al cuello y otros en la cabeza como típico cachirulo. Van llegando más autobuses y como disponemos de algunos minutos, aprovechamos para tomar un reconfortante café en los bares aledaños. La organización funciona muy bien y completados los dos autobuses que vamos a realizar el recorrido, en poco tiempo nos dejan en la localidad de Sediles. Acompañados por miembros de “Comuneros” visiblemente identificados, iniciamos la marcha por el Camino de los Huertos y al poco rato, conforme ganamos altura, nos tenemos que ir despojando de ropa debido al calor que está haciendo. Hay tramos sombríos en los que abundan variedades de setas conforme ascendemos a un camino más ancho que conduce al Corral de los Huevos y desde el que se aprecia una amplia panorámica en la que como fondo aparece Calatayud y sus adyacentes tierras de labor. Luego tomamos el ascendente camino del Guarrillo, que poco a poco se va introduciendo en el pinar, admirando por cierto las caídas piñas de un considerable tamaño, bien distintas de las que estamos acostumbrados a ver tanto en la sierra como en el oscense pirineo. El ancho camino se va haciendo más estrecho, a modo de senda, para desembocar en una pista justo en la zona denominada Casilla de Tejas. Se aprecian antiguos abancalamientos, hoy totalmente forestados, y a una corta distancia accedemos a contemplar el monumental pino de seis brazos, de los ocho que tuvo, y que a modo de candelabro se yergue por encima del resto arbóreo que lo circunda. Es un buen lugar para reponer fuerzas ya que además hay una pequeña fuente donde repostar cantimploras. Sin dudarlo, sentados en el suelo y en un buen ambiente de camaradería, vamos dando buena cuenta de los variados menús y algún trago de la bota –que por cierto cada vez se ven menos, como si fuera una “especie” a extinguir-. Hemos ascendido unos 340 metros y ya no hay más subida. Continuamos por la comentada pista dirección Majadillas y el calor sigue en aumento conforme avanza la mañana y pasamos de zona conífera a carrascal. La panorámica sigue siendo muy extensa y el descenso de lo más agradable, máxime cuando dejamos la pista para adentrarnos por otros caminos a modo de cabañera. Hemos llegado a la zona de los olivares y por ende a la ermita de la Virgen del Villar, en cuyo pórtico a la sombra están algunos descansando. A través del enrejado de su portada se contempla su espacioso y bien cuidado interior, que cada 30 de Abril queda abarrotado por Sediles en su anual romería. Pasamos junto a los antiguos molinos aceiteros junto al barranco, para en corto trecho ascender los pocos metros que nos separan ya del final del recorrido. Estamos nuevamente en Sediles y como quiera que vamos muy bien de tiempo, permite que aparte de saciar la sed en el bar o en la fuente, podamos efectuar una visita a esta bonita población zaragozana situada a 739 m. de altitud bajo la comentada Sierra de Vicor, perteneciente ya al Sistema Ibérico. El día 3 de Febrero –San Blas- y en la plaza en que nos encontramos, se celebra tradicionalmente una comida de hermandad a base de calderada de judías y cordero asado. Sus fiestas patronales las celebran cada 15 de Septiembre en honor de San Félix y su parroquial dedicada a la Santa Cruz parece ser que está en periodo de restauración. Junto a los autobuses –que ya nos están esperando- aun podemos apreciar un antiguo arado romano y un “moderno” trillo de asiento –el T48- con tecnología Ajuria y Aranzábal de Vitoria y Araya respectivamente. No son pocos los que se fotografían sobre el mismo. Igual tienen que pensar en buscarle otro “alojamiento” para que perdure en el tiempo tan bien conservado apero. Los miles de estorninos, haciendo de las suyas en los olivares cercanos. De regreso en Calatayud se nos tiene puesta la mesa a unos 400 comensales en el Pabellón Ferial. Con el apetito acumulado tras el ejercicio practicado, degustamos con satisfacción la ensalada y exquisita carne a la pastora, elaborada con fuego de leña en el exterior. Ya en la sobremesa, breves parlamentos del presidente y responsable de senderos de la Federación Aragonesa de Montaña, del presidente de “Comuneros” y representante de Peña Guara, en una sencilla entrega y recogida del “testigo” para la celebración en Huesca el próximo año, de la IX edición del Día del Senderista de Aragón. A continuación el Grupo de la Escuela de Jota Bilbilitana de Calatayud, nos ofrece una estupenda actuación tanto en canto y baile como en rondalla, con conexión y entrega, que promueven calurosos aplausos. Como hasta la salida de los autobuses todavía disponemos de bastante tiempo, la mejor manera de invertirlo es saliendo a recorrer el casco antiguo de esta hermosa ciudad. No defrauda la visita. Por la parte que nos corresponde, agradecer una vez más a la Sociedad Cultural y Deportiva “Comuneros” de Calatayud las atenciones de que hemos sido objeto en todo momento y el ingente trabajo y desvelos que han venido llevando a cabo para que todo haya salido perfecto. Nos volvemos a ver el 21 de Octubre de 2.007 en Huesca. |
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