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En esta
edición se ha querido recobrar el espíritu con el que
surgieron las primeras travesías organizadas en el seno de
Peña Guara de la mano de Javier Escartín y Lorenzo Ortas
allá por el año 1976 dando la vuelta al macizo de Cotiella,
se trataba de travesías no competitivas en las que primaba
el espíritu de equipo, describiendo recorridos alpinos en
torno a las cumbres más emblemáticas del Pirineo.
A la
organización de la “Travesía Altos Pirineos” que había
surgido de la mano del Club Montañeros de Aragón de
Barbastro en el año 1977, Peña Guara se incorporó en su 3ª
edición, en el año 1979. Esta travesía ya con afán
competitivo se vino organizando conjuntamente entre
Montañeros de Aragón de Barbastro y Peña Guara durante más
de veinte años en los que fuimos ascendiendo de forma
itinerante por todos los macizos del Pirineo oscense, hasta
que las nuevas corrientes competitivas y la filosofía en la
que primaba la seguridad de la carrera, la proximidad del
público y de los medios de comunicación, obligó a organizar
estas competiciones en el entorno de las estaciones de esquí
alterando y acabando casi con el espíritu que había
alimentado estas travesías.
Descripción
de la 28 edición:
En esta
edición han participado 40 esquiadores de montaña divididos
en 14 patrullas de 2 componentes y otras 4, de 3 componentes
mientras que como organización han intervenido 35 personas,
desbordando el refugio de Viadós cuya capacidad marcaba el
límite de participación.
El
recorrido, pese a las condiciones meteorológicas que han
estado amenazantes hasta última hora, se ha mantenido el
previsto en el programa.
El sábado
amanece con el cielo cubierto, una ligera llovizna retrasa
la salida de 25 esquiadores de montaña de organización que a
las 9 parten de las granjas de Viadós recorriendo 2
itinerarios distintos con el fin de tener alguna opción
alternativa al exigente recorrido programado en caso de mal
tiempo.
Se exploran
varios itinerarios en torno a los lagos de Leners, lagos de
Millares y barranco de la Ribereta. Un grupo realiza el
recorrido previsto ascendiendo al Posets en condiciones
invernales y sin tan apenas visibilidad de 10 m pero
comprobando que si mañana domingo se mejora la visibilidad
se podría mantener este itinerario ya que la cantidad y
calidad del manto nivoso lo permiten.
Durante la
tarde del sábado, los participantes van llegando al Refugio
de Viadós, convertido en un auténtico centro de operaciones
ya que en El se van a realizar las funciones de recepción y
entrega de dorsales, reunión informativa de las condiciones
de la travesía, avituallamiento, pernocta, comienzo y final
de la travesía y centro de comunicaciones desde el que se
seguirá todo el desarrollo de la prueba mediante una emisora
instalada a tal efecto que enlaza con los 15 Walkie-Talkie
que portan los componentes de la organización.
El domingo
amanece encapotado con algún esperanzador claro. Tras un
copioso desayuno se da comienzo a la travesía a las 6:50 h.
informando a los participantes que en función de cómo
evolucione el tiempo y de los informes que pasen los
controles que han salido a las 4:30 h, se decidirá si se
puede realizar el itinerario original previsto o el
alternativo que en sus 3 primeras horas es común.
A las 9:15
h, antes de que la cabeza de la travesía llegue al punto de
bifurcación de los 2 posibles recorridos (50 m por debajo
del Collado de Eriste), considerando la apertura de claros y
a juicio del control del collado de Eriste, se toma la
decisión de llevar a cabo el recorrido programado que
discurre desde el punto de partida en el refugio, bajando a
cruzar el barranco Añes Cruces, tomando el camino de verano
hacia el Collado de Eriste por la orilla derecha orográfica
del barranco de La Ribereta, Collado de Eriste (2815m.),
aquí se cambia de Valle pasando a la vertiente del Eriste,
descenso hasta el Forau de La Neu, ascenso a la cima Sur del
Posets, arista cimera del Posets hasta su cima Norte,
descenso por el Glaciar de Llardana, Valle y pinar del Clot,
palanca sobre el Añes Cruces y Refugio de Viadós, acumulando
un desnivel de 1900 m.
A las 10:20
h (3:30 h de la salida) y con el fin de que no se prolongue
excesivamente la duración de la travesía, se establece un
corte horario en el Collado de Eriste encaminando a los
cortados hacia el Pico La Forqueta, muy próximo al collado y
de una altura de 3.010 m.
Se forma un
grupo de 19 participantes acompañados por 10 esquiadores de
la organización que pasando a la vertiente del Valle de
Eriste, se dirigen hacia el Posets. El tiempo se pone de
nuestra parte y se va despejando hasta dejar visible la cima
del Posets en algún instante.
De los
restantes, 16 ascienden al Pico de La Forqueta siempre
acompañados por responsables de la organización, acumulando
un desnivel de 1370 m, los 4 más rezagados alcanzan el
Collado de Eriste habiendo superado un desnivel de 1185 m.
Los que han
pasado hacia el Posets tienen que calzarse los crampones
para superar las últimas y empinadas canales que conducen a
la cima así como para atravesar la arista entre la cima Sur
(3370m) y Norte que se encuentra cubierta de nieva helada.
Una vez en el glaciar de Llardana, cambian crampones por
esquís y a descender por nieve reciente (unos 3 cm. de la
misma noche anterior) sobre nieve dura hasta la cota 2500 m
y nieve más blanda, primavera, hasta el pinar del Clot a
2000 m.
El grupo
que ascienden al Pico La Forqueta también tienen que usar
los crampones para superar el último tramo de arista que
conduce a la cima. Ya de vuelta, montados sobre los esquís y
reagrupados, conducidos por la organización se comienza el
descenso por el mismo itinerario de subida. Serán 1000 m de
desnivel sobre nieve dura en la parte alta y primavera en la
2ª mitad que permiten disfrutar de giros adaptados al
terreno variable desde anchas palas hasta estrechos pasos
forzados de la anchura justa de los esquís.
También por
la cota de 2000 m se acaba la nieva los que obliga a portear
los esquís en la mochila durante 35 minutos hasta el
refugio.
Tanto los
que han hecho el recorrido largo como los del recorrido
corto han quedado muy satisfechos ya que las expectativas
reinantes al comienzo de la travesía no auguraban este final
feliz. Así a las 16:00 h, ocupado hasta el último rincón del
comedor del refugio y como ya es habitual, la familia
Cazcarra con Cristina al mando de los fogones, nos deleita
con un menú recuperador mientras van surgiendo ideas para la
próxima edición. Los venidos de más lejos, como un equipo
jienense, no pueden esperar a las formalidades de clausura y
van marchando, el resto esperan hasta los postres donde tras
agradecer a los participantes su presencia y reconocer el
esfuerzo a los colaboradores, se hace entrega del trofeo
“Javier Escartín” que en esta ocasión fue entregado a Teo
Palacín en reconocimiento a su esfuerzo de año tras año en
la organización de esta tan entrañable travesía para nuestro
Club Peña Guara. |