SALIDA PROMOCIONAL DE ESQUÍ DE  MONTAÑA  AL PICO BISAURÍN - 23 de abril de 2008

 

 

 

DESABORIDO BISAURÍN 

            Dada la cantidad y calidad de la nieve caída las últimas semanas –algo extraordinario para estas fechas –, se opta por el pico Bisaurín, en el valle de Aragües del Puerto, como destino de esta salida promocional, con ascensión por el Collado Foratón y descenso por el mismo sitio o por la cara norte hacía Plana Mistresa, según se vea.

            A las ocho de la mañana la treintena de participantes vamos llegando en coches particulares al aparcamiento junto al refugio de Lizara. Dos sorpresas. Una, el día no es tan bueno como lo previsto, con las cimas cubiertas por el viento. Segunda, uno de los conductores se ha dejado las botas en la calle en Huesca. Tras asegurarnos de que su coche no es imprescindible, se baja para casa a ver si, una vez perdido el día, no pierde también el material.

            El resto del grupo, visto que el día no nos apremia para subir, al refugio: cafés, cortaos, poleos, etc.

            Cerca de las nueve, ya no hay excusa y se empieza a subir, porteando los esquís en la mochila –nada extraordinario para estas fechas–. A las 9.30 m los esquís pasan a su sitio, entre los pies y la nieve, y la ascensión continua por zetas de nieve húmeda hasta el Collado de Foratón. El tiempo, lluvioso y con viento norte, se niega a cambiar. Además es inútil jugar al escondite con el viento pues es un tramposo y nunca cuenta hasta cien. Por aquello de ‘por si acaso’ seguimos subiendo por la gran pala que sube directa a la cima.

            En la cota 2.300 recibimos la ‘caluroso abrazo’ de la ventisca. Eso y unos lejanos rumores con olor a huevos fritos, hacen muy fácil la decisión de dejar este desaborido pico para otro día.

            En el descenso, más directo por unos poco transitados pero entretenidos tubos, la nieve está como cabe esperar: pesada. Cuando se acaba la nieve, volvemos a cambiar los esquís de sitio y un poco después, hacia la una y media, los estamos dejando en los coches. El resto es sencillo, al refugio de Lizara, huevos fritos y longaniza, vino y gaseosa, buen ambiente y risas, batallas ganadas y por ganar, … y después a casa.

            Un buen día. Al fin y al cabo se trataba de una salida promocional de esquí de montaña y ¿qué mejor promoción que una sabida breve, un paisaje espectacular, un descenso original y un buen almuerzo?

            Sólo dos apuntes más: el de las botas nos ha confirmado que las ha encontrado justo donde las había dejado cuatro horas antes, y el antipático Bisaurín, antes de irnos, se nos ha mostrado con su mejor y más apacible cara, pero con una cínica sonrisa. Ya hablaremos.

 

Jorge Arazo

 

       

 

 

 

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Reseña y resumen de fotos: Intento de ascenso al Bisaurín (ski de montaña)