LA PROVINCIA PASO A PASO

TRAVESÍA Nº 380 -  16 DE DICIEMBRE DE 2007

DE PASO POR EL VOLCÁN

TRAVESÍA POR LA SIERRA DE LA CARRODILLA Y SUS ESTRIBACIONES

El frío reinante de esta despejada mañana en la que despierta este tercer domingo de Diciembre, se hace patente cuando el autobús nos deja en la parte baja de la noble y muy antigua villa de Fonz, precisamente cuando tímidos rayos de sol comienzan a invadir el paisaje. Caminamos en solitario por sus ascendentes y señoriales calles flanqueadas por antiguas casonas de elegante traza y nobleza, hasta alcanzar la Plaza Mayor y los importantes monumentos que la conforman, circunstancia afortunada que en 1.976 hizo fuese declarada monumento histórico artístico de carácter nacional. Ahora mismo se está restaurando la escalinata por la que se accede a su renacentista parroquial de la Asunción (consagrada en Mayo de 1.616).

Caminando por la parte superior en dirección a la sierra, vemos el desvío señalizado que conduce a la ermita de San José y un poco más adelante una acertada área de recreo desde la que se contemplan buenas vistas. La llanura está inmersa en brumas matinales de las que sobresale el Monasterio del Pueyo de Barbastro en el primer baño de sol. Muy cercano se halla el “pozo de chelo” –señalizado- y con cuidado, linternas y frontales, contemplamos su oscuro y amplio volumen, así como la reciedumbre de los sillares que componen la pétrea estructura de sus muros y bóveda. Retrocediendo unos metros nos adentramos por una amplia pista en la que al comienzo señala la dirección a seguir hacia “el Ojo de la Fuente”, “Mina Flores” y “El Volcán”. Hace bastante frío -caminando no tanto- pero lo delata la dureza del terreno helado bajo nuestras botas  y las formaciones de hielo en la variada vegetación.

       

       

Más adelante, en un cruce de pistas, aparecen de nuevo los carteles. A la izquierda –Ojo de la Fuente- y a la derecha –Mina Flores y el Volcán-. En un acertado panel se ilustra al caminante sobre algunas características de la galería abovedada de origen árabe, atribuida al moro Flores, y que en 1.848 aprovechando el túnel excavado, el municipio proyectó trasvasar el agua de un valle a otro, hasta el pueblo, continuando la galería de piedra. El manantial captador es el mismo que actualmente abastece a Fonz y que no es otro que “el Ojo de la Fuente”. Completa la información con la trascripción de algunos planos originales del autor del proyecto, D. Tomás Sabán, arquitecto del Cuerpo Nacional de Minas. Los “estudiosos del agua” en la Expo 2.008 de Zaragoza, tienen aquí un buen tema de investigación y divulgación.

Continuando la ascendente ruta y siguiendo las marcas ahora establecidas mediante cintas de plástico anudadas en algunos árboles, llegamos al “Volcán”. Se trata de una sima que recibe este nombre, por el vapor de agua que asciende en fríos días de invierno, por la diferencia de temperatura y humedad existente entre el interior y exterior, apreciándose en su embocadura el calorcillo que desprende y que se constata al comprobar cómo se está deshelando la escarcha caída sobre las ramas de la higuera que crece en su interior. Descendemos por medio del bosque hacia las inmediaciones del “Ojo de la Fuente” y después a unos campos de cultivo, para acceder a la pista en la que por fin tomamos contacto con el sol. Estupendo sitio para almorzar. Siguiendo el G.R. 18 pasamos junto a “Torre Balero” por bonito sendero entre variada vegetación, llegando a la Cruceta de Alins en donde nuevos indicadores señalan las direcciones hacia La Carrodilla, Aguinalíu, Alins del Monte y Calasanz.

       

       

Es muy agradable caminar por estos parajes un tanto agrestes en los que aparecen bastantes olivares –algunos sin cultivar- y con una temperatura que aun fría, es más asequible que la de horas precedentes. Se divisa en lo alto el Monasterio de La Carrodilla y por senda en subida y bajada llegamos al agradable entorno del barranco de Los Cigüés. Un par de kilómetros más en línea ascendente y estamos en La Carrodilla. Como quiera que vamos bien de horario, descansamos un buen rato en la explanada de este importante santuario atendido por la Cofradía de Amigos de La Carrodilla, de Estadilla, que acude cada año en romería el Viernes de Dolor -el anterior a Viernes Santo- ofreciendo a los concurrentes un plato de judías con un panecillo bendecido. Hasta aquí se accede cómodamente con cualquier vehículo desde Estadilla y bien que merece la pena. Precisamente llegan algunas personas con las llaves del inmueble ofreciéndonos visitar la iglesia y sin dudarlo nos encontramos en su espacioso interior escuchando las sucintas explicaciones que nos da una amable señora –gracias de nuevo- respecto a las circunstancias que concurrieron en la erección  precisamente aquí del monasterio y su posterior trayectoria.

Frente al santuario parte una senda –señalizada- que en pocos minutos nos lleva hasta el Forau del Cocho, unos covachos que atestiguan la prehistórica presencia humana merced a las representaciones en rojo de un ciervo, una pequeña cabra y unos puntos, todo ello protegido por verjas. A saber dónde estará lo que los depredadores saquearon en su momento. Retrocedemos unos metros y tomando un pendiente itinerario marcado por hitos de piedra en el barranco, vamos ascendiendo hasta la cima de El Buñero (1.110 m.) cuyo vértice geodésico comporta la cota más alta de esta Sierra de La Carrodilla. Con un cielo totalmente despejado, la panorámica en todas direcciones es muy amplia y hermosa renunciando a destacar alguna en particular. Son poco más de las dos de la tarde y no cabe duda que vamos a comer aquí a “tresaire”, bajo las instalaciones de repetidores y antenas. Tras la sobremesa nos damos cuenta que ya no hacemos nada aquí puesto que se está levantando un viento frío que invita a ponerse en movimiento por lo que sin dudarlo nos disponemos a efectuar los cerca de diez kilómetros en descenso que nos separan de Aguinalíu. En la Caseta del Sol dejamos el G.R. 18 para a buen paso cruzar más tarde por unos campos de labor próximos a las torres metálicas de la ¿desechada? autopista eléctrica Aragón-Cazaril. A nuestra derecha vamos viendo en las lazadas de la pista el altivo emplazamiento de Juseu, lugar de nacimiento de nuestro acompañante amigo José Antonio.

       

       

Cuando ya el sol prodiga sus últimos rayos en las cimas que nos rodean, avistamos el fantasmagórico caserío de Aguinalíu en su parte alta, con la iglesia rodeada de semiderruídas edificaciones con vanos vacíos y estrechas callejuelas ubicadas en un declive muy pronunciado, lo cual le confiere la típica estructura urbana medieval pensada en la autodefensa. En la parte baja están las casas más habitadas de moderno trazado y precisamente aquí es donde ya nos está esperando el autobús con su confortable calefacción. De regreso a Huesca alguien comenta que va a cambiar el tiempo y que se anuncian borrascas de agua y nieve. Bienvenidas sean que buena falta hace. En Peña Guara nos cogerán durante algunas horas en el salón de actos de la Diputación contemplando las magníficas proyecciones sobre excepcionales gestas de alta montaña en la tan tradicional semana de San Úrbez y que este año se cerrará con una cena-gala el próximo sábado día 22, como colofón de este prolífico 75 aniversario del Club. Los senderistas nos volveremos a ver en Navidad en el belén montañero de las Gorgas de San Julián y por supuesto en las excursiones ya programadas para el próximo año. Feliz Pascua para todos.