|
"Pico a Pico 2.004" - Pico Guara - 1 y 2 de Mayo de 2.004 |
||||||||||||||||||||||||||
| - | Recorrido: Vadiello – Mallo de Ligüerri – Mallo de San Jorge – Pico Borón – Nocito * Nocito – Paul de Bentué – Fenales – Pico de Guara – Santa Cilia de Bastarás | |||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||
|
1 de Mayo de 2.004
Con tiempo amenazante, salimos, según el horario previsto, de la estación de autobuses 21 participantes en esta primera salida del programa Pico a Pico.
Desde el aparcamiento de la presa de Vadiello emprendemos la fuerte cuesta que nos lleva a la canal de ascensión al Mallo Ligüerri. La vista del Puro y de la Mitra es impresionante y la senda que escala la pendiente está jalonada por numerosas flores, jaras, violetas, hepáticas y prímulas que a pesar del tiempo tan inclemente y tan frío ya se han apresurado en florecer.
Desde Ligüerri, unos cuantos vamos a las clavijas que nos permiten la escalada del Mallo San Jorge desde cuya cima disfrutamos de una eárea y estupenda vista de Vadiello, de Guara, del Borón y, si no fuera por las espesas nubes que nos lo impiden, hasta de buena parte del Pirineo.
Ya todos reunidos de nuevo, continuamos cresteando en dirección a los Pepes hasta que nos desviamos hacia el norte, hacia el collado que nos separa del pico Borón.
La cuesta que lleva al Borón siempre se hace antipática y larga, seguramente porque la cima parece más cercana de lo que está. Pero cuando llegamos a la cima de esta pequeña y menospreciada cumbre, la vista de la cola del pantano que se prolonga por el valle del Guatizalema hacia donde parecen precipitarse los farallones del Fragineto, seguramente uno de los mayores desniveles de la sierra, compensa el pequeño esfuerzo. Como el tiempo está muy inseguro, nos entretenemos poco en la cumbre y enseguida emprendemos el descenso siguiendo la arista en dirección norte, en busca del Cuello Forca, un collado por donde bajaremos hacia la cola del pantano de Vadiello. |
||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||
|
El descenso es muy sencillo y aunque no hay camino, bajamos cómodamente hasta que llegamos a un tramo más vertical y con roca más descompuesta donde hay que poner atención y procurar no abrir la cabeza a nadie con las piedras que inevitablemente tiramos al bajar.
Sin más problemas que algún pequeño arañazo, alcanzamos la estupenda senda que desde Vadiello va bordeando el pantano en dirección a Nocito. Por ella llegamos a la cola de pantano y cruzamos el río Guatizalema para proseguir por la senda de los Carboneros que cómodamente nos llevará hacia Nocito por la vertiente izquierda orográfica del río.
Como el río baja crecido debido a las abundantes lluvias de los últimos días, nos tenemos que descalzar y remangar los pantalones para atravesar la corriente y los pies se nos quedan bastante doloridos por el agua tan fría.
El camino de los Carboneros es una antigua senda recientemente limpiada y recuperada que va sorteando los contrafuertes que hay sobre el río en un continuo subir y bajar que a pesar del cansancio acumulado se hace agradable por la armonía y belleza del entorno. Las nubes dejan de ser amenazantes y se consolidan como de mal tiempo en forma de algún chaparrón que nos acompaña durante un buen rato.
Todavía tendremos que cruzar el río tres veces más antes de llegar a la pista que desde Nocito baja hasta la Pillera. Como la pista no ofrecía demasiadas emociones, decidimos hacer un pequeño extra para llegar a Nocito y lo hacemos ascendiendo el barranco del Cagigar, un bonito recorrido por un viejo bosque de Cagicos por el que damos por terminada esta larga etapa de 9 horas.
En Nocito nos hospedamos en “casa Aliana” en cuya guardilla recién restaurada vivaqueamos y donde el equipo de intendencia compuesto por Victor, Manolo, Andrés y Carlos “el Pelao” nos preparan un estupendo salmorrejo con el que recuperamos fuerzas para el día siguiente. |
||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||
|
2 de Mayo de 2.004
Ha estado lloviendo toda la noche de forma torrencial pero amanece despejado y con la montaña adornada con un leve manto blanco. Así pues, tras un breve desayuno de nuevo servido por el equipo de intendencia, nos ponemos en marcha hacia Guara. Ha habido alguna baja y ahora ya solo vamos 15.
Debido a lo crecido que está el río, decidimos cambiar la ruta prevista del collado de Petreñales por la de los Fenales a donde llegaremos siguiendo la senda de las Cañatas y de la Paul de Bentué hasta el refugio de forestales de los Fenales. Hay nieve desde más abajo de los Fenales que están totalmente blancos pero no nos impide caminar cómodamente por estas sendas disfrutando de un sol y de un día fresco y estupendo con el que desde luego no contábamos. No obstante, por el sur vemos asomarse negros nubarrones que no sabemos muy bien si son de niebla o de alguna tormenta que se está organizando. Pero seguimos hacia arriba mientras es tiempo deje. Por el camino se nos unen Guillermo Arazo y Maria José que vendrán hasta arriba con nosotros y también nos cruzamos con algunos amigos que han madrugado más que nosotros y ya bajan de la punta, entre ellos, cómo no, José Puyuelo.
Y así, poco a poco, el tiempo se mantiene y vamos ganando altura. Cuando llegamos a divisar la otra vertiente, el fuerte bochorno frío y la niebla no nos dejan disfrutar del paisaje y por eso estamos poco en la cima. Hay que bajar antes de que se cierre la niebla y podamos perdernos por los llanos de Vallemona.
Pero el descenso no tiene más historia que la pequeña pero constante capa de nieve y el viento. Y así, sin atravesar ríos, sin mojarnos y sin perdernos, después de otras 9 horas, llegamos a Santa Cilia de Bastarás donde nos espera el autobús que nos devolverá a Huesca. |
||||||||||||||||||||||||||
|
| PORTADA | SALUDA | PROGRAMA | ANTERIORES |