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Algunos acudieron
sin mochila, otros la llevábamos, pero por llevar, y algunos
ni siquiera vinieron. Como estaba previsto, a la una de la
mañana, o de la noche según se mire, llegó el autobús y
entre todos decidimos dejar la nocturna a Guara para mejor
ocasión, en esos momentos una tormenta estaba descargando su
aparato eléctrico y abundante agua sobre Huesca y lo
prudente era no salir, así que convocamos a todos los que
quisieran hacer actividad, a las 8 de la mañana para que se
unieran a cualquier otra de las salidas que organizaba La
Peña.
Pero no hubo sitio
para todos en los autobuses y nueve nos quedamos “colgados”,
así que improvisamos un Pico a Pico, la mañana salió
extraordinaria y no era cuestión de desaprovecharla.
Nos fuimos a San
Julián de Banzo y comenzamos la excursión por la senda de
San Martín de la Val D’Onsera para ir a los Campos de Ciano.
Después de recorrer el barranco seco con sus paredes llenas
de Ramondias en plena floración, nos desviamos hacia el este
por un camino perfectamente señalizado en dirección a Ciano
y allí, ya por la pista que lleva a Cuello Bail, continuamos
para ascender al Matapaños.
Aunque ya no
andábamos muy bien de tiempo, había que estar en Vadiello a
las dos, regresamos haciendo la travesía de los Pepes,
seguramente unos de los recorridos más bonitos y
espectaculares de Vadiello.
Campo a través por
arizones y pedreras entre pinos de repoblación, cruzamos
desde Cuello Bail hasta los Pepes, dos pequeños mallos
situados en la parte occidental del macizo de conglomerado
que forma el conjunto de Vadiello. Una vez allí, cresteando
por el cordal que une Matapaños con los mallos de Ligüerri,
disfrutando de una impresionante vista de Fragineto y Guara,
el Pirineo al norte donde destacaba la cumbre todavía nevada
del Vignemale y al sur las paredes que cobijan a San Chinés
y las llanuras de la Hoya con el cereal amarilleando. Dos
pequeñas dificultades cortan el agradable caminar por la
cresta, dos resaltes que hay que trepar para llegar al punto
en que la Mitra, el mallo de San Jorge y Ligüerri y el
pantano de Vadiello se unen al paisaje para nuestro
disfrute. Al otro lado del pantano, las paredes de San Cosme
y el Huevo, todos los lugares que han formado una importante
parte de la historia en la gestación de nuestro club, y en
este día de celebración hace ilusión poderlos contemplar
desde este magnífico mirador.
Realizamos la
bajada rápidamente, que la comida se enfriaba, aunque
todavía tuvimos tiempo para admirar la mole increíble del
Puro
Cuando llegamos a
los túneles, ya estaba todo el mundo sentado y sin más
preámbulos nos unimos a la fiesta. Al final la excursión no
estuvo mal y el día resultó inolvidable.
Fotos de la
excursión |
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