TRAVESÍA Nº 223 – DIA 4 DE NOVIEMBRE DE 2007

 

TURISMO POR EL SOBRARBE

Una ruta por la vertiente meridional de la Peña Montañesa.

Al amanecer del domingo 4 de noviembre, las siete de la mañana, cuarenta y cinco senderistas subimos a los autobuses  que nos acercarán  a  Los Molinos, localidad perteneciente a El Pueyo de Araguás. En esta ocasión utilizamos dos autobuses pequeños ya que las “autopistas” que vamos a recorrer así lo aconsejan.

         Al llegar a Aínsa tomamos dirección Campo hasta la localidad de Arro. En Arro, a la izquierda, podemos observar  una casa fuerte con torreón circular, casa Lanau. En sus proximidades había un manantial de aguas sulfurosas. Aquí comienza una tortuosa y estrecha carretera, una pista asfaltada, que discurre junto al barranco Sierra.

         Son las nueve de la mañana cuando llegamos a la localidad de Los Molinos (882 m) situado al costado meridional de la Peña Montañesa. Al sur sale una senda que, por unos huertos abandonados primero y bosquecillos de robles después,  asciende hacia S. Victorián.

         Cruzando un pequeño puente alcanzamos La Muera (960 m)  formado por dos voluminosas casas junto al oratorio de Sta. Catalina. A la izquierda dejamos El Plano con varias casas dispersas y donde estaba la antigua escuela.

         Desde La Muera el camino se hace más duro por el calor y la cuesta. Pronto llegamos al Monasterio de San Victorián  o San Beturian.  El origen de S. Victorián se remonta a la época visigoda, aunque sin conocerse su emplazamiento exacto. Los primeros documentos datan del s. XI, en el reinado de Sancho Ramirez La mayoría de las edificaciones actuales corresponden a los siglos XVII y XVIII. Esperemos que tantos años de abandono sean olvidados y comience pronto su, tantas veces anunciada, recuperación.

         Al sol espléndido de la mañana, nos detenemos para almorzar y reponer fuerzas. Al mismo tiempo se realizan diversas catas de caldos de la Hoya. Los presentes certifican su calidad.

         Una vez repuestos tomamos la carretera hacia la ermita de la Virgen del Pilar, donde se inicia uno de los senderos que ascienden a Peña Montañesa. Más adelante dejamos la carretera para continuar a Oncins. 

A nuestra derecha, muy altos, se ven y oyen unos cazadores  mientras los perros contribuyen al lanzamiento de jabalina hacia ellos.

A poco llegamos a Oncins (1.073 m) un pequeño poblado con varias viviendas dispersas. Pequeña parada para concentrar las tropas.         Continuamos adelante pasando junto a la ermita de la Magdalena, arquitectura popular s. XVII-XVIII. Magnificas paredes de piedra seca jalonan los soleados hortales hasta llegar a un bosque de encinas de pequeño tamaño que forman un túnel sobre el sendero.

Seguimos ascendiendo suavemente hasta el cruce que lleva a Torrelisa. Continuamos por el sendero bajo el cálido sol que se filtra por entre los árboles que nos rodean. Pasamos, dando un giro, por una zona muy erosionada, desprovista de vegetación.

Nos dirigimos ahora hacia la Collada de Ceresa a través de un bosque de encinas y robles con algún que otro arce que resalta por su colorido otoñal. Poco a poco la pendiente va aumentando hasta llegar  a Os Turuezos (1.450 m) el punto más alto de nuestra excursión.

Unos carteles indican diversas direcciones. Nosotros tomamos el de la izquierda descendiendo por un pinar hasta alcanzar la pista del Tozal de Os Pozos. Los “seteros” no tienen suerte pues está todo muy seco y las setas brillan por su ausencia.

En el Tozal de Os Pozos, donde no hay pozos, sí hay un mirador magnífico sobre el valle del Cinca. En este lugar, bajo la mole de la Peña Montañesa, con un sol “veraniego” se monta el restaurante con menús de diversa procedencia  y variada cocina. Hace muy buen día y vamos bien de tiempo por lo que queda incluso tiempo para una pequeña siesta.

Tras la comida y el descanso desandamos un poco el camino para tomar la senda, poco marcada a través del pinar, que en pendientes lazadas va descendiendo cortando en repetidas ocasiones la pista de La Collada.

Al fin alcanzamos Ceresa, por la pista. Dos abuelas que inician su paseo  recuerdan sus andadas por esos caminos que nosotros recorremos hoy.

Un poco más adelante El Casal. Parada para hacernos la foto de grupo: fondo del Castillo Mayor y de  Peña Montañesa.

Siguiendo el viejo camino continuamos hacia Laspuña pasando por la pequeña ermita de S. Andrés situada a la sombra de unos enormes robles.

La senda baja hasta Laspuña a donde llegamos sobre las cinco de la tarde, tras cinco horas efectivas de marcha. Allí nos esperan los autobuses para el regreso. Breve parada en Labuerda para repostar.

Un espléndido día y un bonito recorrido, poco conocido, por tierras del viejo Sobrarbe. Una jornada para recordar.

         La próxima excursión será el domingo día 18 de noviembre por la Pardina de Orlato-Mesón de Sescún-La Paúl-Presa de Belsué-Lúsera.